Reflexiones que nacen de vivir, pensar y seguir preguntando

02/07/2026

El hogar se come las cosas

Hombre de mediana edad con barba y gafas de sol mirando con expresión de sorpresa cómica

Los calcetines, las llaves, el mando... y un cordón para las gafas que también desapareció. Bienvenido al agujero negro doméstico.

Me compré un cordón para las gafas harto de ir dando tientos por las mesas como un ciego en un tiroteo. La idea era brillante: tenerlas siempre a mano, colgadas al pecho, como un señor ordenado. Pues bien, hace unas semanas me tiré media hora de reloj buscando el dichoso cordón para poder colgarme las gafas y no perderlas. Es el colmo del absurdo. Estuve a punto de sentarme en el suelo a esperar que la casa me devolviera la dignidad, porque perder el método que habías comprado precisamente para no perder cosas es para que te retiren el carné de adulto y te den uno de preescolar. Lo encontré dentro de la funda de las propias gafas, que es como esconder las llaves del coche dentro del coche. Una obra maestra.

Lo de mis gafas ya es un caso de estudio. Hay días que me pongo a buscarlas como un loco, mirando debajo de los cojines y abriendo cajones. Me cruzo con el espejo del pasillo y ahí están: puestas en mi cara, sujetas a mi nariz, mirándome con la misma sorna que el reflejo. Pero lo peor es cuando la confusión te pilla en público. Hace unos meses, en misa, el sacerdote me hace una seña para que suba a leer una lectura. Subo con toda mi voluntad, echo mano al bolsillo, me encasqueto las gafas y, de repente, se me para el corazón. No veo nada. El texto ha desaparecido en una mancha negra. Me entró un sudor frío pensando que me estaba quedando ciego delante de toda la parroquia. Y no: es que con los nervios me había puesto las de sol. Allí estaba yo, en el ambón, con la pose de un cantante de boleros y varias personas mirándome con esa cara que mezcla preocupación y ganas de reírse.

Mi casa es un agujero negro. No hay lógica humana que explique lo de la cartera o las llaves. Tú sabes que están ahí, pero te las quitas un segundo y han decidido emigrar. Con el móvil igual: buscándolo con la linterna del propio móvil, que es el grado máximo de derrota intelectual. O el mando de la tele, que aparece justo cuando ya habías aceptado vivir sin él. Asoma por una esquina del sofá donde habías metido la mano veinte veces y no había nada.

Y está el de entrar en una habitación y quedarme plantado sin la menor idea de a qué venía. La única cura es volver atrás, por si pisando la misma baldosa se me reinicia la memoria, como a un router viejo.

Lo de los calcetines ya es vicio. Entran dos a la lavadora y sale uno, el soltero de oro, mirando con cara de circunstancias. Le tengo ya cariño y todo, al pobre, esperando a una pareja que no piensa volver. Sospecho que forman parte de un plan de fuga organizado y que hay un cementerio de calcetines izquierdos en algún lugar del espacio-tiempo. Como las tapas de los tuppers: tienes el cajón lleno de botes de plástico, pero la tapa que necesitas ha desaparecido de la faz de la tierra. Cuarenta botes y cuarenta tapas, y ninguno encaja. Es matemáticamente imposible, pero ahí está, riéndose de Pitágoras.

He acabado por aceptarlo: en mi propia casa mando menos que el mando de la tele, y eso que el mando no aparece nunca. Aquí deciden las gafas, los calcetines y las llaves, turnándose para dejarme con cara de pasmado. Como abra una agencia de detectives en mi propio salón, seré el único cliente. Y conociéndome, no pienso resolver el caso.

A pesar de todo... ¡qué bonita es la vida!

46 comentarios

  1. Al menos lo tomas con humor. Un beso

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    1. Me lo tomo pero es para desesperarse algunas veces, luego es verdad que me parto de risa , escribiendo esto no paraba de reir recordando cada situación. Un beso Susana

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  2. El día que te las pongas , te
    las quitas a la noche, antes
    de dormír😂, saludo.

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    1. Mira tú por donde nunca me he acostado con ellas , pero no hablaré muy altopor si acaso. Saludos Orlando

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  3. Tenía un compañero de trabajo que siempre le preguntaba a otro más joven cosillas relacionadas con asuntos de informática y éste último, en vista de que casi siempre eran sobre los mismos asuntos le decía que por qué no lo apuntaba, a lo que el otro contestaba: Al principio lo apuntaba, pero después no encontraba el papel donde había anotado tus aclaraciones, así que he dejado de hacerlo y te pregunto directamente.

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    1. Jaja que bueno esta es otra de las que seguro que pronto caerá en mi lista de despistes, que por cierto ya no es nada corta y hay algunas que madre mia... para otra ocasión. Un abrazo

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  4. Angelo querido, todo este olvido, ésta distracción, es el corolario de tu meditación de la rutina y si me pongo a hilar fino, calza con el evangelio de hoy. Vivimos a mil. Hay cansancios que no se notan por fuera. Una persona puede seguir trabajando, sonriendo, cumpliendo con lo de cada día, y sin embargo llevar dentro una especie de inmovilidad: culpa, tristeza, heridas antiguas, miedo a volver a empezar.

    "Vivo en el número siete Calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía y en la escalera me siento a silbar mi melodía" (Joaquin Sabina, Calle Melancolia)

    "No hay peor cosa que la que no se intenta" decía mi abogado.

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    1. Ya que citas a Sabina y a tu abogado, quédate con lo último: no dejes de intentarlo. Ojalá ese tranvía pase pronto y te puedas mudar por fin de calle. Un abrazo.

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  5. It happens to the best of us, a few days ago I was in my healthy food store trying to find my valet in my shoulder bag while talking to the owner who is my good friend, and could not find it because it was actually already in my hand LOL
    Must have been a super funny scene you with the sunglasses on at the pulpit LOL
    Sending you a hug, do not lose it anywhere!

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    1. The thing that really gets me isn't when something's properly hidden. It's when you're carrying it around and still hunting for it like a madman. That's peak absent-mindedness right there: stuck to your own body and you haven't got a clue. And now you tell me you're sending a hug. Whereabouts did you leave it, exactly? Because if it's one of those that wanders off round the house, I won't find it till Tuesday.

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    2. There is a video of a woman over at Facebook who is walking around the house trying to find her broom to sweep the kitchen, but the broom is all the time in her hand LOL
      Wandering hugs are good, actually, they can find you in every room and hug you.

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    3. Well, it's arrived. The wandering hug you sent turned up in my kitchen this morning, cool as you like, drinking my coffee and wearing my sunglasses. Which explains why I couldn't find them. I asked how long it was planning to stay and it said until someone teaches it to sweep without losing the broom. Can't complain really, as lodgers go it's a quiet one, though it pays no rent and always finishes the coffee. I'm sending one back your way, but do let it know breakfast here is at eight sharp. If it turns up late, it can wait on the doormat.

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    4. Are you sure it was coffee, I mean with sunglasses on it could have been simple water just looking coffee dark.

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    5. Don’t scare me, Dezmond. At that time in the morning I don’t run forensic tests on my coffee. If it’s dark, in a cup, and keeps me standing, I accept it. If it was just water pretending to be coffee, let it keep the secret. The wandering hug drank it too, so now we are both accomplices.

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  6. jajaja, me hiciste reir un montón, y con cosas que suceden! Tenía una tía que cuando le contaba no encuentro esto o lo otro me miraba sonriente y decía, "son los duendecitos". A resignarse, Angelo, un abrazo!

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    1. Los duendecitos, claro que sí. En mi casa deben tener contrato fijo y vacaciones pagadas, porque no paran. Es lo que le digo a mis nietos.También he llegado a la resignación, que es el único punto de paz posible con este tema. Un abrazo grande.

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  7. Ángelo, qué placer leer esta verdad tan doméstica: el hogar se come las cosas. Se las traga sin prisa, las esconde, las guarda en un rincón que solo él conoce. Y cuando reaparecen —si reaparecen— lo hacen con esa mezcla de sorpresa y ternura que solo tienen los objetos que han vivido con nosotros. Tu reflexión convierte lo cotidiano en un pequeño misterio que todos reconocemos.
    Un fuerte abrazo, Ángelo.

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    1. Reconozco que escribo estas cosas medio riéndome de mí mismo, que es la única forma de llevar bien el caos de mi propia casa. Si encima consigo que alguien pase un buen rato leyéndolas, ya me doy por pagado. Muchas gracias por tus palabras, Enrique y cuídate mucho.

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  8. Angel .conozco a alguien que es peor que tú. Jahaajaa .con decirte que un día hace muchos años se olvidó a su hija en el parque ....
    Menos mal que fue cerca del trabajo y todo el mundo nos conocía.
    Y para los objetos que se pierden en casa .as probado a atarle los hue....a San Cucufato. Te digo por experiencia propia que funciona

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    1. Ay, madre, lo de olvidarse a la hija en el parque me ha dejado sin habla. Menos mal que la cosa acabó bien, porque contado con final feliz tiene su gracia, pero por un momento he pensado que a mi lado eres tú la que debería devolver el carné de adulto y no yo. Y sí, lo de San Cucufato me suena, pero como habrá quien lo lea y se quede pensando que es un jugador del Betis, mejor lo explico.
      Resulta que hay un método infalible para cuando pierdes algo en casa, y no es ponerse a buscar, que eso es de aficionados. Coges un pañuelo, le haces un nudo bien prieto y le sueltas al santo aquello de "San Cucufato, San Cucufato, los cojones te ato, y hasta que no aparezca lo perdido no te los desato". Ni más ni menos. Un secuestro exprés, pero de andar por casa, con el santo de rehén y las gafas de rescate. Y ojo, que San Cucufato existió de verdad y era un mártir al que los romanos le hicieron de todo, así que el pobre ya venía escarmentado de sufrir, y va la sabiduría popular y decide que un apretón más, por unas llaves, no le iba a matar.
      Eso sí, hay una regla de oro: en cuanto asome lo que buscabas, deshaces el nudo corriendo y sueltas al santo, que una cosa es pedirle un favorcito y otra tenerlo ahí colgado hasta el juicio final por un mando de la tele. Yo lo pruebo esta misma noche, Paqui, que material perdido tengo de sobra. Como funcione, monto altar. Y que el bueno de Cucufato me perdone la confianza, que hoy el post venía en broma y esto va todo con cariño y respeto entre amigos. Un abrazo.

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  9. 😂😂😂😂 que bueno Ángel siempre me sacas una sonrisa y lo de las gafas en misa lo más 😂😂😂

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    1. Gracias Brigi ,siempre tienes palabras amables para mi . Un beso

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  10. Jajajaaaa que bueno Angel, tu fina ironía y sentido del humor, me saca carcajadas. Qué risa!!
    A mí se me pierden muchísimas cosas, algunas me aparecen pronto, otras al cabo de un tiempo y otras nunca. La verdad q me causan sofoco a veces, porque me da rabia no acordarme dónde pude dejarlas o en qué momento se me extraviaron. Porque además lo busco con tanta pasión que hasta q no aparece no paro de dar vueltas por todos los rincones y recovecos
    Pero hay una cosa que “pierdo” con frecuencia que es el móvil, lo tengo con cordón para colgármelo, pero como por casa me molesta, me lo quito, nunca sé dónde lo dejo… gracias a tener un reloj que me lo busca… lo termino encontrando, ese reloj para mí ha sido el invento del siglo jajaaa

    Sí, todo lo que cuentas es cierto, verdad verdadera y quien diga lo contrario, miente.

    Un abrazo fuerte, sigue haciéndonos reír que con la que está cayendo en España, buena falta nos hace.

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    1. Ya no nos fiamos ni de nuestra memoria, y necesitamos un aparato para encontrar el otro. Yo espero el día en que inventen algo que me busque a mí, que buena falta me hace. Un abrazo fuerte, y descuida, que a reír no pienso dejar de invitaros, que como bien dices, ahora mismo toca.

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  11. Estoy casi seguro que el verdadero responsable es "Piritutati" del cuento Un moustro en el armario de María de la Luz Uribe. Si tienes tpo dale una pasada al cuento

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    1. Yo llevaba años echándole la culpa a la casa entera, a los calcetines, a las llaves y hasta al mando de la tele, y mira lo que has conseguido, que deje de buscar las gafas y me ponga a buscar quién demonios será ese Piritutati. Me has picado, así que en cuanto saque un rato me pongo a investigar. Y como resulte ser el que se lleva los calcetines a ese cementerio de izquierdos que tengo yo perdido por el espacio, esta vez no se escapa. Me apunto el cuento.Un abrazo y gracias por el chivatazo.

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  12. Yo he llegado a buscar las gafas y las llevaba puestas.
    Mi dignidad por los suelos.

    Saludos.

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    1. Bueno, mientras sea en casa. Si fuera en la calle y encima te ofrecieran ayuda, ya me preocuparía más. Buen fin de semana. Espero que sea fresquito y, si no, tienes la playa cerquita.

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    2. Te voy a contar una historia de mi niñez, me la contó mi madre (que es una santa y no me mentiría) cuando era pequeño y asistia a la escuela diariamente y sin falta perdía el lapiz o la goma (borrador), asi quemi madre en su infinita sabiduría unio el lápiz y la goma con un cordelillo, el resultado?, perdí el lápiz y la goma, lejos de rendirse unio el lapiz la goma a la presilla de mi pantalón, esa tarde volví del colegio sin lapiz sin goma y sin presilla del pantalón. :-)

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    3. Jaja te has metido en el comentario de Toro, pero me alegro porque estamos entre amigos. Me imagino a tu madre buscando la solución definitiva con toda su buena fe, y tú volviendo del colegio cada día con una cosa menos. Santa paciencia tenía tu madre, desde luego. Gracias por contarlo, Marcos, porque además de divertida me ha parecido una anécdota con mucha ternura. Un abrazo.

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  13. Describes muy bien lo que nos ocurre con los años, en mi caso las gafas para leer ya son imprescindibles y la frase ¿a que venía yo ahora a la habitación? me ocurre algunas veces.
    Saludos.

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    1. Bueno Matías no pasa nada, no es preocupante, cuando te preguntes donde está la habitación , entonces es cuando las alarmas saltan. Un abrazo

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  14. Un gozo introducirnos contigo a tu casa y nadar entre despistes y pasmos. Celebro esa hilaridad, gozo y expansión de ánimo con los que nos describes tus "pequeñas" complicaciones a la hora de hallar lo necesario. A nuestra edad, ¿quién no las tiene? Aunque yo hago esfuerzos por ser disciplinado para no meterme en semejante situación. Pero me gusta mucho también cómo nos lo cuentas, cómo se siente ese buen escritor, sin artificios, que llevas dentro. Un gozo leerte y ser tu amigo, apreciado Angelo.
    No sé si volveré por aquí antes de septiembre; parto para el pueblo a vivir otro estilo de vida más retirado y rural. Por si acaso: feliz verano, que estés bien y las musas te quieran mucho.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Me alegra mucho recibir un comentario así, y más viniendo de alguien que cuida tanto lo que escribe. Yo estas cosas de casa las cuento como pasan, con sus despistes, sus vueltas y ese punto de ridículo que a veces no queda más remedio que aceptar antes de que te gane la desesperación. Que tú veas algo valioso en esa forma de contarlo me anima mucho, porque sé que lo dices con verdad y con cariño. Este año yo voy a seguir escribiendo por aquí. Siempre descansaba también en verano, pero como al primero que le hace bien escribir es a mí, aprovecharé mientras queden energías. No creo que tarde mucho el día en que tengamos que aflojar el ritmo, así que de momento seguiremos dando guerra con las letras. Disfruta del pueblo, de esa vida más tranquila, de la belleza y del amor. Estoy convencido de que tienes buenos amigos que dsfrutaran de tu presncia, yo lo hago con la tuya por aqui.

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    2. Gracias, Angelo. Tu cercanía es un tesoro.

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  15. Angelo, no apareciste en mi lista de lectura, pero estoy aquí, apoyando tu creativo y divertido post...Todos perdemos y olvidamos cosas, dudamos de nosotros y de los duendes de la casa. Nos viene bien para ser más humildes, más comprensivos y más cercanos...
    Hay que seguir aprendiendo con paciencia, con curiosidad y con ganas...Hay que seguir apoyándonos, porque blogger nos lo pone difícil y es importante seguir compartiendo letras y vida...amigo.
    Te dejo mi abrazo entrañable, porque sigues siendo importante, como lo es cada uno de mis seguidores con su forma sencilla y genuina de comentar...Os quiero a todos, Angelo...Son muchos años de blog y he aprendido a valorar, a comprender, a seguir cerca de vosotros y a esperaros en cada poema.
    Mi abrazo y feliz fin de semana con tu hermosa y querida familia.

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    1. Gracias por acercarte aunque Blogger haya decidido esconderme por su cuenta. Estos líos de casa, cuando uno los mira con un poco de distancia, al menos sirven para reírse de uno mismo y te aseguro que me he reído mucho escribiéndolo. Te agradezco mucho que sigas pasando por aquí y que dejes siempre una palabra cariñosa. Después de tantos años en los blogs, se agradece encontrar personas que siguen estando al otro lado. Te deseo un buen fin de semana, con calma y con tu gente cerca. Un abrazo grande.

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  16. Mi santa tiene secuestrado a San Antonio. Toda la familia recurre a ella para que encomiende al franciscano la búsqueda de tal o cual cosa. El caso es que no hay martes que no suba a la iglesia que profesa su advocación para cumplir novenas. No salimos de morosos.

    Un abrazo grande.

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    1. En vuestra casa San Antonio debe tener ya horario laboral y plus de productividad, porque entre lo que pierde uno, lo que extravía otro y lo que le encargáis encontrar, el pobre no gana para encargos. Muchas gracias Rafa, me ha hecho mucha ilusión verte de nuevo por aquí. Un fuerte abrazo a todos

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  17. We all have that one tile on the floor that acts as the memory reset button when walking into a room completely blanking on the mission. The organized escape plan of the washing machine socks and the non-matching Tupperware lids confirms that every household is secretly running on its own chaotic set of physics rules. Lovely music.

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    1. You have made me feel much better, because now I can stop blaming my age and start blaming the house. That sounds far more elegant. Maybe the problem is not that I forget things, but that my home has decided to run its own little conspiracy against me. From now on, every time I lose something, I’ll just say I’m the victim of domestic science, and that sounds almost respectable. I’m glad you enjoyed the music too. A hug.

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  18. Angelo, I love this! Thank you so much for making me smile! What a relief from the heat and humidity here in Montreal! :)

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    1. Thank you so much! If it gave you even a few minutes away from that Montreal heat and humidity, then the post has done its job. We’re not exactly enjoying a polar breeze here either, so I’ll take any smile I can get. A big hug.

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  19. Jajaja, muy divertido el caos de las cosas perdidas en tu casa.
    "Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar" será la solución.
    Abrazos.

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    1. Si, tendré que seguir el método Marie Kondo, asi como quedan pocoas cosas con lo que ella recomienda pues a lo mejor se solociona. Gracias Sara. Un fuerte abrazo

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  20. Jajajaja Angelo, me has hecho reir con ganas. Mitad por lo anecdótico y mitad porque me sientoe identificada con la búsqueda de las gafas!
    Tras unas semanas de ausencia por viaje voy retomando las visitas a los blogs. Me gustó también el post del aeropuerto, mas risas.
    Abrazos

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