Reflexiones que nacen de vivir, pensar y seguir preguntando

Pepito

La Historia de Pepito
Una historia de amor y fe

Hay historias que no se escriben con tinta, sino con lágrimas, silencios compartidos y una fe que desafía la lógica. Esta es una de ellas.

Durante varios meses, este blog fue testigo —y refugio— de un embarazo único: el de una amiga cuya decisión de continuar con la vida de su hijo, sabiendo que apenas podría sostenerlo unas horas entre sus brazos, nos marcó a muchos. A ese pequeño, que apenas respiró unas horas pero dejó una luz imborrable en quienes lo conocieron, lo llamamos Pepito. Porque fue breve, sí... pero iluminó.



Reinas de la vida
Reinas de la vida

Hay historias que no se escriben con tinta, sino con lágrimas. Una queridísima amiga acudía al ginecólogo para su control de la 16ª semana de embarazo. Allí recibía una noticia que daría un vuelco a su vida: su bebé presentaba anencefalia. Diagnóstico incompatible con la vida extrauterina. Al nacer, el bebé solo tendría unas horas de vida.

"Ya sabes que estás en uno de los supuestos legales para abortar" —le comentó el médico—, a lo que mi querida amiga respondió: "Eso es innegociable". Y en esa sentencia vuelve a repetirse el Fiat que la Madre de Dios entregó al ángel Gabriel.

Y yo no puedo más que emocionarme ante estos "sí quiero" que tantas madres valientes saben ofrecer. Ante estas heroínas, doblo mi rodilla reconociéndolas como reinas de la vida.


Pepito
Pepito

Mi reina de la vida actual es una gran amiga, de la que hablaba en el post anterior, cuando se le diagnosticó al bebé que lleva en sus entrañas una anencefalia. Estos niños no se quedan en este mundo, solo pasan para realizar una breve visita; la inmensa mayoría por un tiempo breve, apenas unas horas.

Momento suficiente para agradecer el amor recibido, suficiente para asegurarse que en su partida se llevan al completo en su corazón a los que han hecho posible su existencia.

Fueron muchos los que respondieron a la llamada de oraciones por mi amiga y su esposo. Por entonces creían que era una niña la que venía en camino y pensaron en el nombre de María, pero luego se verificó que era un niño, así que en honor a San José le llaman Pepito.

Pepito sigue creciendo, y dando señal de su existencia en las patadas que propina dentro del vientre de su madre. Ellos y Pepito me fascinan cada día más; evidencian con su actitud que Dios no se ha cansado de los hombres, que aún hay una buena dosis de amor en este mundo para cambiarlo de su egocentrismo.

Yo amo y espero a Pepito.


La Mamá
La Mamá

Desde este pequeño blog, una vez más uso la voz que se me ha concedido este año, que está teniendo un poder descomunal. Os dejo con una valiente de verdad:

"Lo importante es que esa personita que llevo dentro es luz, vida y esperanza. Sí, una persona desde el momento de la concepción pese a que muchos se nieguen a verlo, para mí perfectito solo con sentirlo y mucho antes de llegar a sentirlo."

"Los médicos te plantean: ¿para qué llevar a un bebé que va a vivir unos minutos y morirá? Pues muy fácil: primero, es mi hijo. ¿Quién no lucha por un hijo hasta el final cuando no quedan fuerzas ni esperanzas? Segundo, no es mi vida; no tengo derecho a decidir si merece o no vivir. Dios me lo da, Dios se lo lleva cuando quiera."

"Pepito lleva 33 semanas de vida. Da igual que viva de mí o que se valga por sí solo al nacer unos instantes; su corazón late en todo momento más fuerte que un roble, y me da miles y miles de patadas. Observo y contemplo lo que una persona tan pequeña es capaz de mover... oraciones, eucaristías, testimonios, lágrimas, alegrías, uniones que se fortalecen, rencores que se alejan. ¿Todavía hay alguien que dude que Pepito no es vida?"


Nació Pepito
Nació Pepito

Esta tarde sobre las 17.40 nació Pepito, enseguida fue bautizado. Sus padres están disfrutando de estos momentos de su presencia.

Hoy pocas palabras salen de mi corazón, solo gratitud. Una inmensa gratitud. A estas horas, Pepito aún sigue siendo portador del mensaje de amor al que ha sido destinado. ¡Luchador hasta el final!

Gracias a sus padres por el gran testimonio de fe y aceptación que nos dan. ¡Pepito, te escribiré!


Carta a Pepito
Carta a Pepito

Pepito nació ayer sobre las 17.40 y hoy a las 3 de la madrugada se puso en los brazos de Dios. Sus padres escribían:

"Nuestro Pepito se nos fue al cielo a las 3, dejó de lucir en la tierra para brillar en el cielo que es donde merece estar, por ser todo un campeón luchador. Las 42 semanas de gestación más 9 horas por sí solito, todo un regalo. Mil gracias a todos que habéis estado hasta ahora, porque esto no acaba; si Dios quiere nos volveremos a encontrar."

Prometí a Pepito que le escribiría. Gracias a sus padres por permitir a mi familia y a mí mismo gozar de una experiencia que nos ha ayudado a entender muchísimo mejor el amor de Dios.

Querido Pepito:

Por fin llegaste a este mundo. Tus papás ya han podido tenerte en sus brazos, ya te acariciaron y besaron, ya contemplaron cada parte de tu cuerpo. Te hablaron, lloraron y te abrazaron, conscientes del poco tiempo que se les concedía para hacerlo, sumisos a una Voluntad que aún hoy no acaban de comprender, al igual que todos los que nos hemos acercado y adherido a ella. ¡Menudos papis te han tocado! ¡Son fantásticos!

¡La que has liado Pepito! Porque desde el día que nos enteramos de tu diagnóstico, revolucionaste a todos los que te esperábamos. Hemos tenido que ir filtrando una y otra vez tantas cosas que nos impedían aceptar desde el primer día el diseño que el Creador había preparado para ti.

Pepito, has sido especial, muy especial. Dios te quiere tanto, tanto, tanto, que ha debido pensárselo mejor. No puede esperar toda una vida para tenerte cerquita de Él.

Serás siempre mi maravilloso pequeño que no pude acoger ni siquiera con un abrazo. Un día sé que lograré acunarte un poquito entre mis brazos. Estarás siempre en mi corazón.

Querido Pepito, nos veremos. Un beso fuerte fuerte.
Te quiere: Ángel


Nos espera
Nos espera

El tiempo parece haberse detenido, pero el corazón sigue latiendo con fuerza. En medio de la incertidumbre, la esperanza se mantiene firme, iluminando el camino con la promesa de que, aunque este viaje sea breve, el amor que deja trasciende cualquier despedida.

Este es un llamado a la fortaleza, a la esperanza y al amor sin condiciones. Porque en la fragilidad de un instante, se encuentra la eternidad de un amor que nunca muere.


Te llevaré siempre conmigo
Te llevaré siempre conmigo

Prometí en el post anterior poner la canción con la que se clausuró la misa de Gloria de Pepito. El título es "I will carry you" (Te llevaré siempre conmigo). Todd Smith del grupo cristiano Selah la escribió y cantó para su hija Audrey Caroline Smith, que nació el 7 de abril de 2008 y murió unas horas más tarde.

There were photographs I wanted to take
Things I wanted to show you
Sing sweet lullabies, wipe your teary eyes
Who could love you like this?

I will carry you
While your heart beats here
Long beyond the empty cradle
Through the coming years
I will carry you
All my life
And I will praise the One Who's chosen me
To carry you

Quería hacerte muchas fotos
Muchas cosas que enseñarte
Cantarte canciones de niños, y consolar tus lágrimas
¿Quién podría quererte así?

Te llevaré conmigo siempre
Mientras tu corazón late en mí
Mucho más allá del dolor
Por todos los años que están por venir
Te llevaré siempre conmigo
Toda mi vida
Y rezaré al que me eligió
Para llevarte conmigo


Un año entre nosotros
Un año entre nosotros

Hoy se cumple un año de la llegada de Pepito a este mundo; nueve horas permaneció en él, depositando el mensaje que Dios le encomendó cuando pensó en su creación. El único fin de la existencia de Pepito en esta tierra: traer en su pequeño cuerpo todo un regalazo para los que de una forma u otra iban a conocerlo.

Pepito está siempre con nosotros. Vivió solo nueve horas pero no olvidaremos ni una sola de ellas y ni un solo momento de todas las que le precedieron antes de su nacimiento. ¡Pepito está presente!

Gracias Pepito por el ciclón de amor que arrasó tanto egoísmo en nuestras vidas. No dejes de hacerlo cada vez que nos olvidemos de servir y amar a los demás. ¡Feliz primer cumpleaños en el cielo!

Dibujo de Pepito por Javier SP GL
Dibujos de Pepito: Javier SP GL | Fondo: Iwona Lifsches Artwork

Celebrándolo
Celebrándolo

Hoy no quiero dejar de recordar un aniversario. Pepito hace dos años que se marchó hacia el cielo, tras nueve horas de vida en esta tierra, transformando muchos corazones, removiendo conciencias, planteando preguntas y entregando una buena dosis de fuerza y aliento para los que creemos que la vida es el don más hermoso que Dios nos ha dado.

Hoy lo celebro. Pepito nos enseñó a ver con los ojos de Dios lo que significaba para Él. Sus padres supieron mostrarnos el valor y el agradecimiento de esa vida que Dios ponía en sus manos.

"No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande." — W. Shakespeare

¡Felicidades Pepito! Hoy, hace dos años que nos conocimos y ha sido fantástico que me acompañes en tantos momentos importantes. ¡Eres grande! Sigo contando contigo. Y hoy lo celebro.


Gracias, de todo corazón, a cada uno de vosotros que habéis entrado en esta historia, que habéis ofrecido vuestras oraciones silenciosas y abiertas, que habéis sostenido este pequeño milagro con vuestro amor y esperanza.

Vuestro apoyo ha sido faro en la noche, luz que nos guía y abrazo que reconforta. Esta historia no sería la misma sin vosotros, sin vuestra presencia, sin vuestra alma.

Aquí queda grabada vuestra huella, eterna y profunda, en el corazón de Pepito y de todos los que creemos en la vida.

No hay comentarios

Publicar un comentario

Los comentarios son la mejor parte de esto. Si algo te ha movido, te ha irritado o simplemente quieres añadir algo, este es tu sitio. Solo te pido lo mismo que yo me comprometo a darte: respeto, buena fe y ganas de entenderse.

Blogger Template Created by pipdig