Os hago una confesión: mi idea era seguir publicando también en verano. Pero no llego. Así de claro os lo digo: no llego. Así que voy a hacer lo que hacían las tiendas de barrio de toda la vida: colgar el cartel de «Cerrado por vacaciones». Escrito a mano y con celo en la puerta. Me tomo un descanso del blog y de las redes. Y no, no me voy a ningún sitio exótico: el que se va de vacaciones es el teclado.
Ya oigo la pregunta: ¿y de qué descansa este hombre? Pues de una de las muchas cosas ordinarias que llenan mis días, que se llama blog. Y os hago la cuenta, que tiene miga. Dos posts a la semana, y no precisamente breves: el del domingo, más reflexivo, y el del jueves, para reírnos un rato y llegar con ánimo al fin de semana. Y en el centro de todo, mi fe. No es un tema más: es la protagonista. Unos días sale con nombre propio y otros va por dentro, pero no hay post que no gire alrededor de ella, aunque hable de cenas, de modales o de intolerancias inventadas.
Hasta aquí la parte visible. Ahora la trastienda. Cada post lleva lo suyo: primero el borrador, luego repasarlo, dejarlo reposar un par de días como los buenos guisos, volver a él, quitar de aquí, añadir de allá, pulir... y cuando por fin lo das por bueno, todavía falta todo lo demás. El vídeo que acompaña a cada post no aparece solo: hay que visionar muchos hasta dar con el bueno, buscar la canción adecuada y verlo entero, no vaya a aparecer algo raro en el minuto tres. Y la imagen, que ahora se hace con inteligencia artificial y merece capítulo aparte: le pido un abuelo merendando con sus nietos y me lo entrega con seis dedos en una mano. Se lo hago notar, me pide perdón con una educación exquisita y me devuelve la misma imagen con siete. Y luego los comentarios. Me propuse responder a todos los que os tomáis el tiempo de escribirme, y lo mantengo encantado, pero entre contestar aquí, comentar en otros blogs que sigo y echarle su vistazo a Facebook y a Instagram, hay días que esto parece una oficina. Sin sueldo, eso sí, aunque con mejor ambiente que muchas.
Y que conste que el curso ha sido de los buenos. Ha llegado gente nueva, cada uno por su camino, y se ha quedado; y yo he descubierto blogs y personas con las que me he quedado yo. A estas alturas de la vida, quién me iba a decir que todavía iba a hacer amigos nuevos.
Porque lo mejor del curso no ha estado en lo que yo he escrito. Habéis sido vosotros. Los que me seguís, los que me leéis en silencio, y mi agradecimiento especial a los que me comentáis en cada post y a los que me escribís por privado, que sois más de los que parece. Y una cosa importante: el blog cierra por vacaciones, pero el correo y el WhatsApp no cierran. Por ahí me tenéis todo el verano, como siempre.
¿Y a qué dedico el descanso? Lo primero, a los nietos. Ya sé lo que estáis pensando los que tenéis: llamar descanso a pasar el día con criaturas donde el mayor de siete tiene cinco años solo se le ocurre a quien no lo ha probado. De esas jornadas se sale con las rodillas molidas, la casa patas arriba y necesitando unas vacaciones de las vacaciones. Pero también con más amor recibido en una tarde que en un mes entero de likes.
Después están las salidas, las comidas que se alargan y ese lujo de no mirar el reloj. El verano, además, sirve para mirar despacio qué se nos ha desbocado durante el año: la agenda, los compromisos, el móvil. Yo quiero dedicar más tiempo a lo que me gusta y a la familia, que es siempre la primera a la que la agenda le mete tijera. Y sobre todo quiero ir situando y revisando mi relación con Dios, con calma, para afrontar la próxima temporada. Cada cual sabrá lo suyo; yo os cuento lo mío.
Y las redes también entran en el descanso. No creáis que soy un enganchado: me limito a echar un vistazo y a dejar cada día una frase para la reflexión en Instagram. Pero hasta eso descansa este verano. Y os adelanto el final: se puede. El mundo sigue girando, los amigos de verdad siguen ahí y las noticias importantes acaban llegando igual, casi siempre por el grupo de la familia y antes que por el telediario.
Por cierto, si hoy me he alargado más de la cuenta, es a propósito: ración doble, que el verano es largo. El cartel queda puesto: cerrado por vacaciones. Nos vemos en septiembre, a la vuelta del verano, si Dios quiere. Mientras tanto, cuidaos mucho, disfrutad de los vuestros y no dejéis pasar esas sobremesas que el resto del año siempre se quedan cortas. Y si pasáis por delante del blog y lo veis a oscuras, tranquilos: el dueño está bien. Está merendando con los nietos.
Macaco recién salido del horno, para ir bailando hasta septiembre.
Ángelo, has tomado una gran decisión. Aquí estaremos, esperando que vuelvas a publicar cuando lo sientas.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ángelo.
Muchas gracias Enrique , iré entrando a seguir leyendo vuestros post cuando me sea posible. Un abrazo
EliminarYou definitely deserve a little summer fiesta, Angelito, your posts are not easy to write and come up with! Hope all them grandkidos won't eat you up alive before the first week is over LOL
ResponderEliminarDon't forget to bring your glasses when you pack up and go on a vacation!
Sending you a hug and fluorescent green polkadot swimming shorts so that your kids can find you easier in the park lol
Thank you, Dezmond. I will keep reading your recommendations, and hopefully I will finally start watching some of the ones already on my list. I am mad about films and series, so I will go through everything I have written down. I also have access to a very good download site that is invitation only, so perhaps a few of them will turn up there.
EliminarI am more of a mountain person. I leave the beach to those who enjoy roasting themselves in the sun. I love the sea, but mainly as a spectacle of nature, or for walking along the shore when everyone else has gone home. So thank you for the swimming trunks, although I doubt I shall need them. I must admit I was rather looking forward to those fluorescent ones.
I hope you manage to enjoy some relaxing days too, even though you are still keeping at it. I shall have to start eating better if I am ever going to match your energy.
A huge hug.
Encontraré a faltar tus posts.
ResponderEliminarPero te mereces un descanso... como bien dices tus posts conllevan mucho esfuerzo, dedicación y tiempo, mucho tiempo... se ve enseguida por lo bien escritos que están, y lo bien argumentados... se nota todo el trabajo que hay detrás.
Descansa que lo mereces.
Quiero darte las gracias públicamente por lo que he aprendido contigo, por las reflexiones a las que me has llevado y porque sin duda he mejorado en algunos aspectos de mi vida al meditar sobre lo que has escrito.
Eso no tiene precio y te lo agradezco de corazón.
Que lo pases muy bien y que disfrutes de este bien ganado descanso.
Un abrazo.
Te confieso que he leído tu comentario dos veces, y la segunda con un nudo en la garganta. Uno escribe desde casa, sin ver la cara de nadie, y muchas veces se pregunta si tantas horas dándole vueltas a un texto sirven para algo. Hoy me has contestado tú a esa pregunta, y de qué manera.
EliminarSaber que algo de lo que escribo le ha servido a alguien para vivir un poco mejor es, de largo, lo más grande que me llevo de estos meses que llevamos compartiendo. No hay visitas ni estadísticas que se acerquen a eso.
Gracias a ti, Xavi, que no fallas nunca. La parte buena de descansar es que la vuelta tiene nombres esperando, y el tuyo es de los primeros.
Un abrazo muy fuerte.
Buen verano Ángel
ResponderEliminarMuchísima gracias Nilo porque con esas breves palabras me dices mucho al entrar a escribirlas aquí, así que me he alegrado mucho encontrármelas. Un abrazo
EliminarDear Angelo, please enjoy your time, my friend. Take good care of yourself!
ResponderEliminarThank you, dear Linda. I will try to slow down and enjoy these days with my family. Please take very good care of yourself too, my friend. A big hug.
EliminarFeliz verano. Un beso
ResponderEliminarGracias Susana , seguiré leyendo en los momentos que pueda todo lo que compartes. Un beso
EliminarHasta septiembre, u
ResponderEliminaroctubre saludo.
Espero que a primeros de septiembre si Dios quiere ya esté de nuevo compartiendo lo que llevo dentro con renovadas energías. Gracias por tu presencia fiel en cada post desde el día que entraste por primera vez. Te deseo también un verano que renueve tus anhelos. Un abrazo Orlando
EliminarNos gusta mirar el horizonte. Allí, donde el mar se encuentra con el cielo, donde la montaña toca las nubes o donde un campo se mece al compás del viento, el tiempo pierde la prisa y el silencio adquiere voz. En ese mirar sin ver, los recuerdos, las dudas, las alegrías y las heridas abandonan el rincón donde permanecían ocultos y se funden con el paisaje, como si la naturaleza supiera comprender aquello que nosotros apenas alcanzamos a explicar.
ResponderEliminarQuizá por eso buscamos, una y otra vez, una ventana, una playa, un sendero o un banco solitario. No escapamos del mundo; regresamos a nosotros mismos. Porque hay distancias que solo se recorren permaneciendo quietos y conversaciones que únicamente pueden sostenerse en el idioma del silencio.
Y cuando la mirada regresa, ya no vuelve igual. Trae consigo la calma que solo concede el haber escuchado al corazón sin interrupciones.
Tal vez la paz se encuentra en ese instante en el que dejamos de buscarla y permitimos que nos encuentre allí donde, en silencio, descansa la mirada.
Un abrazo Ángel
Gracias Toñiuna vez más por los textos tan bellos que nos dejas, siempre en ese clima de serenidad, de paz y confianza. Tu comentario del silencio es bellísimo y sabes que yo siempre intento caminar por ese sendero. Feliz verano también a ti , con todo lo que encierra la palabra Feliz. Un abrazo
EliminarBuen y santo verano. Abrazo.
ResponderEliminarTe digo lo mismo que a mi amigo Nilo, tu presencia aunque sea breve siempre es una enorme alegría para mí. Te envío un fuertísimo abrazo
EliminarSon buenas las pausas por vacaciones, llevas razón, los post bien redactados llevan su tiempo y si se publican con frecuencia mas aun.
ResponderEliminarTe deseo que disfrutes junto a tu familia.
Un abrazo.
A pesar de los años que llevo en Blogger posteando siempre se aprende cosas nuevas y este curso me llevé la sorpresa de una actividad mayor, desde que le dedico más tiempo a prepararlo a conciencia. Gracias Matías por tu mensaje y presencia. Ha sido un placer haberte descubierto también. Feliz verano también a ti
EliminarTe mereces una pausa, un descanso.
ResponderEliminarTus textos inestimables que leo siempre.
Fuerte abrazo.
Gracias Ángela, te agradezco hayas entrado a dejarme esas palabras cariñosas, es muy alentador descubrir que realmente algunos amigos se han quedado de verdad. Otro abrazo para ti.
EliminarTe entiendo perfectamente, no digo con esto que no sienta ya tu ausencia desde ya, darse un tiempo para si, es un ejercicio en efecto necesario, tú camina en silencio, que aquí seguiremos cuestionando todo a la sombra de tu blog...
ResponderEliminarEs mutuo. He ido disfrutando de tus entradas desde que te descubrí que siempre me parecen muy interesantes , espero afrontar en septiembre una etapa rica en compartir temas reales de nuestra vida diaría donde la experiencia de cada uno siempre enriquece al otro. Un abrazo
EliminarVengo de fin de semana largo con mi nieta menor y me encuentro con tu merecido descanso, Angelo, todo lo que nos contás es un trabajo a conciencia y con buena voluntad de tu parte, ahora los nietos te compensarán, no hay nada mejor que ser abuelos! Un abrazo y hasta la vuelta!
ResponderEliminarGracias María Cristina. Bueno pienso en el descanso para organizarme un poco mejor en el próximo curso, aprendiendo de lo que en este me ha enseñado, creo que esa dirección es la que nuestra vida tiene que ir tomando, al menos la mía, aprender, rectificar y entusiasmarse de nuevo. un mes y algo pasa pronto. Un abrazo
EliminarAngel millones de gracias por tanto esfuerzo, cariño e ilusión que pones en todos tus escritos que, siempre son de inestimable ayuda, todos los temas que tocas interpelan, algo muy necesario hoy día que vamos a tope por la vida.
ResponderEliminarGracias de corazón por tu constancia, fidelidad y saber hacer, desde luego que te echaremos de menos, pero sin duda te lo mereces más que nadie.
Te conozco y sé que no te quedarás quieto, seguirás anotando y reflexionando de cara al próximo curso poder volver con toda tu “artillería” sensata, serena y llena de fuerza.
Deseo que puedas, de verdad, descansar, porque ya sabes que el verano a pesar de ser tiempo de vacaciones suele ser el tiempo más agotador jajaja.
El mío ya comenzó hace unos días, se nota no?
Un abrazo Angel! Feliz descanso!