Reflexiones que nacen de vivir, pensar y seguir preguntando

04/06/2026

Manual del escaqueo perfecto

Manual del escaqueo perfecto
Hombre joven con gafas y pelo rizado tumbado en el sofá mirando el móvil, en blanco y negro, con expresión tranquila y ausente.

Todos hemos puesto alguna excusa absurda para librarnos de un plan. Y lo peor es que muchas veces hasta funcionan.

Seamos sinceros. Nadie dice “no voy porque no me apetece”. Eso sería demasiado fácil y, encima, queda fatal. Lo nuestro es más fino. Lo nuestro es cultura, es tradición, un patrimonio que se hereda de padres a hijos y que en este país hemos perfeccionado hasta un nivel que ya quisieran los suizos. Para saltarse un plan hay que tener categoría, cara de palo y un buen arsenal de clásicos.

Aquí no se improvisa; se ejecuta con maestría. Si quieres bajarte del barco a última hora como un profesional, estos son los siete mandamientos del escaqueo:

“Se me ha complicado el día.” El rey indiscutible. No dice nada, pero suena a persona ocupadísima. Da igual que lleves toda la tarde tirado en el sofá, buscando el mando de la tele que tienes en la mano. Lo mandas y pareces un ministro. Nadie pregunta. Y si lo hacen, activas el escudo de “ya te cuento”, que no compromete a nada.

“No me encuentro muy bien.” La joya de la corona. Un búnker contra cualquier réplica. En cuanto lo sueltas, el otro se frena, te dice “cuídate” y asunto cerrado. Da igual que estés en el salón más a gusto que un niño con paga, con la mantita y la serie puesta. Encima te gana la simpatía del personal. Magia pura.

“Uy, no me había llegado.” El protocolo de emergencia para ese WhatsApp que llevas tres días ignorando. Requiere ensayar cara de sorpresa genuina frente a la pantalla. Si te pilla valiente, puedes tirar del clásico “pensaba que te había contestado”. Lo dices con tanta convicción que el otro acaba dudando de si realmente leyó algo o no.

“Tengo una cosa de familia.” El comodín sagrado para cuando el problema es que no quieres ver a una persona concreta. Las excusas médicas no sirven porque saben que estás sano, así que sacas la carta de la familia. Nadie suele preguntar más. Te desean suerte y tú te quedas a lo tuyo.

“Justo ese día no puedo, pero la semana que viene me dices.” Una obra maestra. La gracia está en que no estás diciendo que no; solo lo estás dejando para más adelante. Y muchas veces, con suerte, el tema se enfría solo.

“A ver si nos vemos.” La reina de las frases de compromiso. Se suelta sobre la marcha, acelerando el paso para que no te enganchen y con una sonrisa enorme. Lo maravilloso de ese “a ver” es que deja el encuentro en el aire sin cerrarle la puerta del todo.

“Me ha pillado el toro.” La excusa del tiempo elástico. Sirve tanto si vas media hora tarde como si ya no vas a llegar nunca. Suena a que has luchado contra los elementos y el tráfico, aunque en realidad te acabes de meter en la ducha.

Lo más curioso de este teatro es que cuando te la pegan a ti, la ves venir a tres kilómetros. Pero cuando la mandas tú, te suena de lo más razonable y justificada. No es que no te apetezca, es que “hoy no encajaba”. La misma bola, distinto narrador y la misma cara de cemento armado.

El único problema llega el día en que de verdad se te complica la tarde o te pones malo en serio. Mandas el mensaje, el otro te contesta con un “vale, tranquilo” seco, y sabes perfectamente que no se ha creído ni una sola palabra. Es lo que tiene el karma.

Seguro que mientras leías esto te ha venido a la mente ese mensaje que mandaste la semana pasada o la última historia que te encasquetaron a ti. ¿Cuál es la excusa más surrealista que os han puesto para daros el plantón? ¿O esa que usáis vosotros cuando queréis escaquearos con estilo? Si os apetece, podéis contarla abajo en los comentarios, que aquí estamos entre amigos y no vamos a criticar a nadie.

Yo a este concierto no pondría excusa para acudir.

53 comentarios

  1. Si os apetece, echadle un ojo al compendio de comentarios del post anterior. Ha quedado una charla muy interesante entre todos.

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  2. Mi mejor excusa es la migraña. Un beso

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    1. esa es peligrosísima porque funciona tanto cuando es verdad como cuando no. El resto de los mortales no tenemos forma de comprobarlo.Un beso Susana

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  3. Oh, I am very timid and asocial by nature, and it is my first impulse to always refuse everything, but over the years I have learnt to say yes to everything first because, let us be honest, most obligations turn out to be nice and nothing too scary in reality. Like, will you give me an interview, oh, yes, sure, even though I am scared, will you talk at my book promotion, oh, sure, yes, even though my knees are shaking from speaking in public LOL You just have to force yourself into it otherwise you will never overcome your fears.

    Your list is brilliant and very practical LOL Say no without hurting anyone. Favourite Serbian excuse is probably - Oh, I cannot, I have to bring a medicine to my sick auntie! All fun until somebody uses it on you like it happened to me once with my friend LOL

    Sending you a hug from our secret spying headquarters in Central Europe

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    1. Dezmond, I'm afraid you've chosen the difficult path. Most of us try to find a good excuse not to go, while you've decided to train yourself to show up even when you don't feel like it. I'm not sure whether that's courage, stubbornness, or a mixture of both. What I do agree with is that we often imagine terrible scenarios, and then reality turns out to be far kinder than we expected. Thank goodness for that, because if our mental movies were accurate, some of us would never leave the house. A big hug.

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  4. Buenas tardes Ángel, la excusa más duradera que he conocido es la que empleaba mi tía para cualquier situación que no le apetecía. No podemos por "los niños" . Mis primos eran ya adolescentes y todavía lo decía.

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    1. PISCIS, algunas excusas envejecen mal y otras alcanzan la categoría de tradición familiar. La de tu tía parece de las segundas. Un fuerte abrazo.

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  5. Although I am sure that I have made a few "excuses" in my life, I am the type of person that if I don't want to do something, I have no problem saying no. I don't need to make any excuses.

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    1. Linda, I envy you a little. Some people need to write a twelve-chapter thesis to justify saying no, while others can say it in a single sentence and get on with their lives. I suspect that skill saves a lot of headaches. A big hug.

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  6. Jaja. Perdona, amigo Ángelo, pero es que tu amena y simpática reflexión me ha sacado una sonrisa de oreja a oreja, porque creo que las he utilizado todas y eso que no tengo redes sociales... Te voy a contar la última de una invitación de hace quince días, por la comunión del hijo de unos amigos, y que me salió redonda, ya que nos llamaron una hora antes de empezar la ceremonia, y como son buenos amigos nos dijeron que si no teníamos ganas de acudir a la iglesia que nos fuéramos directamente al restaurante donde habría durante toda la tarde actuaciones, copas, etc. mi respuesta fue: Mira Alfonso, llevo toda la mañana de compras con mi mujer -que era verdad-, y estoy que no puedo ni con mi alma, a lo que me respondió: te entiendo porque a mi me pasa lo mismo cuando voy de compras con la parienta, así que como estamos cumplidos quédate en casa y te hechas una buena siesta, que ya tienes tu edad... como así sucedió, pero no sin antes dejar a mi mujer en la celebración, por eso mismo te digo que me salió redondo, ya que maté dos pájaros de un tiro.
    Solo en casa y más feliz que unas pascuas, y te cuento esto porque se que mi esposa no lo va a leer, sino, otro gallo cantaría.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Manuel, me temo que acabas de dar argumentos a todos los que lean el post para seguir perfeccionando este noble arte. Lo peor es que cuando una jugada sale tan bien, uno corre el riesgo de venirse arriba y empezar a creerse invencible. Luego llega la siguiente invitación y el destino decide equilibrar las cuentas. Un fuerte abrazo.

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  7. Hola, pues yo tengo una salud muy quebradiza, así que mi excusa perfecta es la joya de la corona, como bien dices. Un abrazo

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    1. Inma, contigo el problema es que juegas con ventaja. Los demás tenemos que buscar excusas en momentos de apuro y tú tienes una reserva estratégica lista para usar cuando haga falta. Eso sí, espero que últimamente te esté dando pocas ocasiones para ponerla en práctica. Un fuerte abrazo.

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  8. Repetiré una vez más que escribo brevemente este comentario porque el cansancio se ha quedado conmigo para siempre.
    Ángelo, qué bien manejas este catálogo de excusas: ironía fina, observación certera y ese humor tuyo que convierte lo cotidiano en un pequeño espejo donde todos nos reconocemos. Un texto ágil, divertido y muy verdadero.
    Un fuerte abrazo, Ángelo.

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    1. Enrique, ya agradezco siempre tus comentarios, pero esta vez toca hacerlo por partida doble. Primero por pasarte por aquí y segundo por hacerlo cuando el cansancio te lo pone tan difícil. Me alegra saber que todavía te quedan fuerzas para sonreír con estas pequeñas tonterías que escribo los fines de semana. Te mando un fuerte abrazo y mis mejores deseos para estos días.

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  9. Yo soy del "no quiero", o "no
    tengo ganas", a veces del "no
    y punto" , le puedo echar una
    excusa, a un desconocido, me
    molestaría tener que mentir,
    a conocidos, sobre todo, a los
    conocidos desde niños, y no
    soy mejor que nadie, saludo.

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    1. Orlando, sospecho que más de uno de los que vamos por la vida coleccionando excusas te tenemos cierta envidia. Decir simplemente "no" parece muy fácil hasta que llega el momento de hacerlo. Con los amigos de toda la vida, además, suele ocurrir que ya se conocen todas nuestras caras y todas nuestras historias, así que inventar algo tampoco tendría mucho recorrido. Un abrazo.

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  10. Às vezes digo, cada Porquê tem o seu Porque :))
    Desejo-te uma boa sexta-feira.
    Abraço, Andreja

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    1. Essa filosofia poupa muitas dores de cabeça. Desejo-te uma excelente sexta-feira. Um abraço.

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  11. Creo que no es escaqueo, es mentir cuando interesa.
    Decir la verdad tiene un costo que muchos no están dispuestos a pagar. Porque ser honesto no siempre te deja bien, no siempre te conviene, y casi nunca te protege del juicio ajeno.

    La mentira, en cambio, es cómoda. Te evita conflictos, te maquilla la realidad y te permite encajar donde la verdad te excluiría. Por eso tantos la eligen: no porque no sepan lo correcto, sino porque no quieren enfrentar sus consecuencias.

    Pero cada mentira tiene un precio silencioso. Te obliga a sostener una versión falsa de ti mismo, a recordar lo que dijiste, a vivir cuidando que no se descubra lo que realmente eres. Y eso desgasta más de lo que parece.

    La traición es peor, porque no solo rompe la verdad, rompe la confianza. Y cuando eso ocurre, no hay discurso que repare lo que se perdió. Puedes explicar, justificar o incluso arrepentirte… pero ya no eres el mismo ante los ojos del otro.

    Ser honesto no te hace perfecto, pero sí te hace claro. Te permite caminar sin doble cara, sin máscaras, sin miedo a que alguien descubra algo que ocultas. Y esa tranquilidad vale más que cualquier ventaja momentánea.

    La gente teme decir la verdad porque incomoda, porque confronta, porque revela. Pero lo que realmente incomoda no es la verdad en sí, sino lo que deja al descubierto.

    Al final, la diferencia no está en quién se equivoca, sino en quién se sostiene con integridad incluso cuando sería más fácil mentir. Porque la verdad no es un adorno del carácter… es su base.
    Un sabio dijo: La verdad es la armada de la gente honesta, con la mentira siempre los cobardes, con la traición los miserables.

    Un abrazo de viernes

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    1. Toñi, me estaba acordando de una escena muy habitual. Alguien te pregunta si te gusta algo, tú respondes con sinceridad y de repente la habitación se queda en silencio porque todo el mundo esperaba la respuesta educada y no la verdadera. A veces parece que la gente pide sinceridad hasta que la recibe. Por eso entiendo que muchas personas acaben refugiándose en respuestas cómodas, aunque luego tengan que andar sosteniéndolas durante meses. Gracias por dejar una reflexión tan trabajada y por enriquecer siempre las conversaciones con puntos de vista que obligan a mirar un poco más allá de la superficie. Un abrazo de viernes.

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  12. Como no tengo vida social no he de recurrir a excusa alguna.
    Y sí, en mi vida he utilizado excusas para no tener que ver a alguien o ir a algún sitio.
    Yo era un experto en excusas raras que producían colateralmente el efecto principalmente buscado.
    Cuando desde hace no muchos años empecé a decir la verdad de porque no quedaba con alguien no iba a alguna celebración fui perdiendo amistades a la velocidad de la luz... bueno, una prueba más de que no eran amistades.

    Saludos.

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    1. Xavi, eso te pasa por abandonar las buenas costumbres. Con una excusa rara siempre quedaba margen para la duda. En cuanto empezaste a decir las cosas tal como las pensabas, algunos salieron corriendo. Pero bueno, seguro que te quedan otros amigos que te quieren tal como eres. Un abrazo.

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  13. "He tenido que llevar al Topo, al oculista" esa es de las que mas gracia me han hecho, pero por ser en plan gracioso.
    Hablando mas en serio, conozco una que suele ser apropiada y es la de..."Lo siento pero tengo una invitacion, con la que me habia comprometido"

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    1. Javier, esa tiene toda la pinta de ser de las que funcionan. Educada, breve y sin dar demasiadas explicaciones. Al final, muchas veces cuanto más se justifica uno, peor acaba la cosa.

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  14. Ciertamente, es frecuente la excusa, sea real o inventada; todo depende de las ganas que se tenga de acudir a la cita o al reclamo que sea. Un compromiso ineludible... En mi caso, pueden ser y han sido las migrañas; las sufro desde niño y pueden ser muy creíbles para quienes lo saben. Lo importante es comunicarlo con un tono amigable y respetuoso. No siempre es fácil decir la verdad, soltar un "pues no quiero" o "no me apetece".
    Te dejo un fuerte abrazo. Buen finde.

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    1. Teo, ni te cuento las mías. Las sufrí durante años y desaparecieron casi por completo cuando me casé. Todavía no sé si fue un milagro, una casualidad o algo digno de estudio científico.Es verdad,muchas veces lo complicado no es encontrar una excusa, sino decir algo que no siente mal al otro. No todo el mundo encaja igual un "hoy no me apetece". Un fuerte abrazo, me alegra tu presencia.

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  15. Hola, Angelo.
    Igual, las mismas excusas en todo el mundo, ja ja ja
    Buen fin de semana.
    Un abrazo

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    1. Eso parece. Cambian los idiomas, las costumbres y hasta los continentes, pero a la hora de escaquearnos un poco todos acabamos tirando de recursos bastante parecidos. Un abrazo

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  16. Con la sencillo que resultaría un sencillo "no me apetece". Claro que a veces te encuentras enfrente al pesado que insiste o que te suelta aquello de "no seas muermo", en cuyo caso, y ante aquel insistente recalcitrante, no te queda otra que acudir a las consabidas excusas la próxima vez que te llame, salvo que tengas el suficiente empuje para decirle la verdad: "es que eres muy pesado" y puede que pierdas la relación para siempre.

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    1. Trecce, tienes toda la razón, pero es lo que tiene ser humano, que nos complicamos hasta para decir que no. Lo del "no me apetece" tiene mucho prestigio porque suena sincero, directo y hasta liberador. El problema es que la gente también acaba tomando nota. Si uno responde así una vez no pasa nada. Si lo hace cinco o seis, llega un momento en que dejan de contar con él para según qué cosas. A ciertas edades tampoco sé si nos conviene demasiado coleccionar silencios. En fin, que como todo en la vida, tiene sus consecuencias, para bien o para mal. Un abrazo.

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  17. Todas las utilizamos alguna vez.. dicho en modo argentino, "dejame ver" o "vemo" (sin s al final) "a ver como me acomodo" o "tenia cargando el celular" y le agregamos al final la palabra, "viste" (movil como le dicen ustedes). El titulo sería, filosofía del escape perfecto. Un abrazo Angelo querido

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    1. Claudio, me temo que la filosofía del escape perfecto da para un tratado internacional. Por lo que se ve, aquí, ahí y seguramente en medio mundo acabamos haciendo las mismas maniobras cuando no queremos comprometernos demasiado. Menos mal que luego nos entendemos todos perfectamente cuando nos toca recibir la excusa del otro. Otro fuerte abrazo para ti

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  18. This had me smiling because it captures those little social “performances” people lean on so well. Most of us recognise the patterns instantly, even when we act like we don’t. The humour works because it feels uncomfortably familiar in parts, and that final question ties it together nicely.

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    1. Melody, welcome to my blog. I was pleasantly surprised to discover how much we have in common, including our faith and even the same blog template. Thank you very much for all the comments you have left on my posts. I have also spent some time exploring your wonderful blog and truly enjoyed your publications. Behind them I can see dedication, sensitivity and many hours of work, something I especially value because I know how much time and effort it takes to keep a personal blog alive. I will certainly be following your future posts with great interest. It has been a real pleasure to meet you here and to have you among my commenters. Kind regards.

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  19. Uh! Ese final sería como el cuento del Pastorcito! Perdonemos nuestras excusas, a veces con ellas utilizamos la educación para zafar de algo que no nos interesa pero no queremos lastimar. Un abrazo Angelo!

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    1. María Cristina, ahora que lo dices, más de uno acabaría como el pastorcito si las excusas llevaran contador incorporado.
      Al final convivimos con ellas desde pequeños y casi forman parte de las relaciones humanas. A veces salen bien, a veces hacen aguas por todas partes y a veces el otro sabe perfectamente que le estamos contando una milonga, pero tiene la cortesía de no decirlo. Un abrazo.

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  20. Permíteme que esta vez me fije en el video que nos dejas: La magnífica orquesta que acompaña a la coral disfruta de la extraordinaria interpretación que juntos logran, poniendo humor, entrega y creatividad en la canción: Ese pato enamorado de la pata, que era un gallo inteligente y le cantaba con la luna, mientras el pato sufría esos terribles celos..El ritmo es pegadizo y nos invita a todos a disfrutar de ese vayvén continuo y divertido...Gracias por ello, Angelo...
    Tienes facilidad de expresión, te gusta la actividad y el movimiento, comunicarte y lo haces con sincera claridad...Pero, ya me di cuenta de que, la poesía te cuesta, je,je...Espero que le dediques a tu hija algún ratito de vez en cuando...La poesía es como la música, abre sentidos, sensibilidades, intuiciones y profundidades...Gracias por tu cercanía a pesar de todo.
    Mi abrazo entrañable y feliz fin de semana, Angelo

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    1. Me ha alegrado especialmente que te fijaras en el vídeo, porque esa orquesta me tiene fascinado. Hay algo en la alegría y la entrega con que interpretan cada pieza que acaba contagiándose. Estoy casi seguro de que en mi próxima visita a Madrid intentaré verla en directo.
      Y sobre la poesía, ya sabes que no me veo por esos caminos. Me gusta leerla porque la encuentro preciosa, y por eso disfruto leyendo a mi hija y a quienes tenéis ese don. Quizá por eso me ha gustado la comparación con la orquesta. No todos tocamos el mismo instrumento ni ocupamos el mismo lugar. Unos escribís poesía, otros contamos historias o compartimos reflexiones, y buena parte del placer está precisamente en poder disfrutar de lo que hacen los demás. Un abrazo

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  21. Lo mejor de todo es que tanto los que invitan como los que se excusan casi siempre comparten ambas facetas. Son excusas tontas que todos conocemos. Al final los buenos amigos se podrán enfadar y mañana como si nada. Otra cosa sería faltar al llamado de un amigo por algo serio. Un abrazo, Angelo.

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    1. Menos mal que los buenos amigos suelen tener bastante memoria para las cosas importantes y bastante mala memoria para estas pequeñas historias. Si no fuera así, más de uno tendría una libreta llena de agravios por comidas aplazadas, cafés cancelados y planes que nunca llegaron a hacerse.Un abrazo

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  22. Qué bueno Angel! La verdad que leyendo el post, con una amplia sonrisa porque me encanta el sentido del humor con el que apostillas cada punto, me preguntaba: “es imposible no sentirse aludido porque quien esté libre de excusas, que levante la mano” jajaja.
    Siempre estamos ocupadísimos aunque nos encontremos tumbados a la bartola, pero delante de los demás, a veces, nos avergüenza reconocerlo, entonces nos convertimos en maestros de la excusa… frases como “He tenido un día liadisimo” “ hoy ni un minuto libre” “se me presentó un dolor de cabeza”…. Y mil más.
    El que más y el que menos… podria entonar el “mea culpa”

    Un abrazo Angel. Muchas gracias!

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    1. Quizá el problema de fondo no sea la excusa en sí, sino el miedo que hay detrás de muchas de ellas. Nos preocupa lo que van a pensar de nosotros, que alguien se enfade, decepcionar a una persona a la que apreciamos o parecer egoístas por reconocer algo tan simple como que no nos apetece hacer algo.
      Al mismo tiempo, tampoco solemos encajar demasiado bien las ausencias. Nos gusta pensar que sí, pero cuando alguien rechaza una invitación, cancela un plan o no aparece donde esperábamos verlo, a veces nos sentimos heridos aunque no lo reconozcamos. Y ahí empieza el problema.
      Quien pone la excusa teme la reacción del otro. Quien recibe la excusa sospecha que no le están contando toda la verdad. El resultado es una especie de pacto silencioso en el que unos explican más de la cuenta y otros hacen como que se lo creen. Con el tiempo acabamos desconfiando un poco de todo y de todos.
      Quizá por eso el asunto tiene más miga de la que parece. No habla solo de sinceridad o de educación. También habla de nuestra necesidad de ser aceptados y del miedo que tenemos a decepcionar a quienes nos importan. Un abrazo

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    2. Que bien explicado amigo, la próxima vez te pido que escribas tú el comentario en mi nombre jajajaaa

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  23. Me interesa el tema, pero estoy fuera y escribir desde el teléfono sería hacerlo a medias.

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  24. Nada, la verdad sea dicha y somos escusadores profesionales, y lo sabemos todos, es una mala praxis pactada a la que recurrimos sin detenernos a valorar una invitacion, un mensaje, un post, de no valorar el tiempo que invierte esa persona y para la cual, dicho sea de paso, tenemos un valor y no nos pasa de largo, provocamos en ellos el mismo sentimiento que nos asalta cuando somos nosotros los ignorados...

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    1. Quizá por eso algunas ausencias pesan más que otras. No por el plan perdido, sino porque detrás había una persona que había pensado en nosotros.

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  25. Antes del próximo post...

    Confieso que me he reído bastante leyendo los comentarios de estos días. Entre las migrañas oportunas, los compromisos imposibles de mover, los niños que sirven de excusa durante media vida y algún que otro especialista en desaparecer sin dejar rastro, aquí ha quedado claro que el ser humano lleva siglos perfeccionando el arte de escaquearse.

    Lo curioso es que, entre broma y broma, la conversación acabó yéndose por otros caminos. Más de uno apuntó que el problema no siempre es la excusa, sino lo difícil que resulta decir simplemente que no. A veces por no herir, otras por no decepcionar y muchas por evitar una discusión que sabemos que no nos apetece tener.

    También me hizo gracia comprobar que las excusas parecen formar parte del patrimonio universal de la humanidad. Da igual que el comentario llegara desde aquí, desde Argentina, Portugal o Serbia. Cambian las palabras, pero al final todos conocemos al enfermo oportuno, el compromiso previo, el dolor de cabeza repentino o cualquier otra variante de la misma historia.

    Y luego estaban los que defendisteis el camino más arriesgado de todos: decir la verdad. Aunque algunos reconocisteis que desde que lo hacéis habéis perdido más de una amistad por el camino. No sé si eso habla mal de la sinceridad o de ciertas amistades.

    Al final va a resultar que las excusas tienen más miga de la que parecen. Empezamos hablando de dolores de cabeza oportunos y compromisos imposibles de mover, y hemos terminado hablando de sinceridad, de amistad, de lo complicado que puede llegar a ser decir "hoy no me apetece" y también de algo que apareció varias veces entre líneas: el valor que damos al tiempo y al interés que otras personas ponen en nosotros.

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  26. Quiero compartir en tu blog cómo me curé del herpes y la diabetes después de tomar las medicinas herbales del Dr. Jekawo, que pedí en su sitio web www.drjekawo.com. También lo contacté por correo electrónico a drjekawo@gmail.com. Me aseguró que sus medicinas herbales me curarían por completo y que no tendría que preocuparme por los efectos secundarios. Le pagué 680 dólares por la preparación de las medicinas herbales, las cuales fueron preparadas y enviadas por UPS, lo cual tardó 5 días. Tomé las medicinas herbales durante 18 días y, al hacerme un análisis médico, confirmé que la enfermedad había desaparecido. Le agradezco enormemente al Dr. Jekawo por este maravilloso tratamiento que me salvó la vida.
    He recomendado al Dr. Jekawo a mi familia y amigos, y todos han encontrado la curación en su proceso. El Dr. Jekawo me aseguró que cura todas las enfermedades.

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  28. Angelo,
    Sua publicação é maravilhosa!
    Li um livro que
    no começo de 2026,
    vi o nome em algum
    filme ou série. Tenho o hábito
    de prestar atenção, anotar e
    consultar depois de um tempo.
    O nome do livro em português
    é "A Boazinha Syndrome" ou
    "An Impostor Syndrome".
    Aborda exatamente o tema
    da sua publicação.
    Aprendi com a vida que tenho
    o direito de dizer "Não quero". "No vou".
    Desde que entendi
    ter esse "direito", vivo
    melhor.
    Observar como as crianças pequenas são,
    dizem Não, sem problema. Meu marido
    um grande profissional na área de humanas,
    reforça que "Sim", é fácil
    de dizer, porque ele não se compromete.
    Já o Não, aponta ou define uma posição.
    Adoro ler terminando meu
    domingo.
    Bjins da ótima nova semana,
    aqui no Brasil não começam as
    festas da temporada,
    as Festas Juninas.
    CatiahôAlc.

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  29. La verdad es que he visto la realidad del escaqueo en todo lo que nos has detallado. Yo también he utilizado excusas para no acudir a algún evento . Recuerdo todavía la contestación de mi cuñada hace bastantes años cuando la invité a ella y a su pareja al cumpleaños de mi bebé. Me contestó simplemente que no se lo habían planteado. Y me dolió mucho. Mejor hubiera sido darme una excusa piadosa y caritativa.
    Como siempre muy buenas reflexiones . Besos.

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  30. “El maps me ha mandado por otro camino y llego en 30 minutos”. Lo peor es cuando te lo mandan dos minutos después de la hora en la que habíais quedado 😅
    He de decir que no hace mucho había quedado con unas amigas y no me apetecía nada de nada ir. Típico día que no quieres socializar sino recogerte en casa e irte a dormir pronto. En vez de poner una excusa mandé un audio explicándolo y pidiendo disculpas por la baja de última hora y he de decir que me sorprendió lo bien que reaccionaron.

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