Reflexiones que nacen de vivir, pensar y seguir preguntando

07/06/2026

El peso del rencor

Hombre solitario iluminado con tonos azulados y figuras duplicadas detrás de él en una escena oscura y cinematográfica que simboliza conflicto interior y rencor

Hay personas que aseguran haber perdonado mientras siguen viviendo alrededor de una herida antigua.

Días atrás estaba con varias personas y salió el nombre de alguien que ni siquiera estaba allí. Bastaron tres segundos. Primero llegó el típico “yo ya le perdoné”. Luego empezaron los detalles, las pullas, las caras, ese gusto extraño por volver a sacar una historia vieja y ponerla otra vez encima de la mesa. Y pensé que el rencor tiene algo muy curioso: nadie presume de tenerlo, pero en cuanto uno se descuida aparece en la conversación como el que no quiere la cosa.

Además casi siempre se disfraza de otra cosa. De memoria. De dignidad. De “yo no olvido ciertas cosas”. Hay personas que llevan años alimentando una herida mientras se convencen de que lo único que hacen es tener principios. Y se ve bastante desde fuera. Porque cuando alguien de verdad ha soltado algo, normalmente deja de necesitar hablar de ello cada dos por tres.

Y al final uno se acostumbra. He visto personas que ya ni saben hablar de ciertos nombres sin cambiar la cara. Como si llevaran años ensayando el mismo enfado. Lo más curioso es que muchas veces el otro ya siguió con su vida hace tiempo, pero quien sigue atrapado en aquello continúa dándole vueltas a conversaciones antiguas como quien rebusca una herida para comprobar si todavía duele.

Y no hace falta que haya pasado una tragedia enorme. A veces todo nace por cosas bastante normales y bastante pequeñas. Un desprecio. Una llamada que nunca llegó. Una mala frase en el peor momento. Una decepción. Lo peligroso no es lo que pasó aquel día, sino la decisión silenciosa de no soltarlo nunca. Ahí es donde empieza a ocupar sitio dentro de uno.

Porque acaba ocupando muchísimo. Conversaciones, amistades enteras. Hay gente incapaz de estar diez minutos tranquila sin acabar hablando mal de alguien. Y lo hacen casi sin darse cuenta. Como si necesitaran recordar constantemente quién les falló para no olvidarse de que ellos fueron los heridos de la historia.

Y además tiene una ventaja muy cómoda: mientras lo mantienes vivo, nunca tienes que revisarte demasiado por dentro. Toda la historia queda ordenada de una forma muy tranquilizadora. El otro fue quien falló. El otro fue quien hizo daño. Y uno se acostumbra rápido a ocupar el papel de víctima porque desde ahí casi nunca hay preguntas incómodas.

Por eso desconfío bastante de la gente que habla como si jamás pudiera equivocarse de ciertas maneras. La vida te acaba desmontando muchas seguridades. He visto personas tranquilísimas hacer daño cuando tuvieron miedo, orgullo o rabia. Y también he visto a más de uno jurar que nunca perdonaría algo… hasta que un día necesitó ser perdonado él.

Perdonar tampoco significa hacerse amigo otra vez de todo el mundo. Hay personas de las que conviene alejarse y punto. Pero una cosa es tomar distancia y otra vivir alimentando el enfado durante años. Porque llega un momento en que el rencor deja de ir contra el otro y empieza a comerte a ti.

Y quizá por eso pesa tanto aunque nadie quiera reconocerlo. Porque uno cree que está guardando una herida, cuando muchas veces lo que acaba guardando es una forma amarga de mirar a los demás. Y lo peor es que eso casi nunca aparece de golpe. Va creciendo poco a poco, conversación a conversación, recuerdo a recuerdo, hasta que un día descubres que llevas demasiado tiempo viviendo alrededor de algo que ya debería haberse quedado atrás.

Hay gente que envejece y se vuelve más serena. Y hay gente que envejece acumulando cuentas pendientes. Supongo que al final uno acaba pareciéndose bastante a aquello que lleva años alimentando por dentro.

Una canción sobre todo aquello que cambia… y lo que algunas personas siguen sin soltar.

41 comentarios

  1. Una pequeña cosa...

    Antes de meternos en el tema de hoy, he dejado al final del post anterior un pequeño compendio con algunas de las ideas y anécdotas que fueron apareciendo en los comentarios. Por si os apetece pasaros.

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  2. No hay que tener rencor
    pero hay que actuar, al
    que te hizo la puñeta, le
    mandas la factura, no
    consientas que se marche
    de rositas, luego, a seguir
    cada uno con sus cosas,
    saludo.

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    1. Cuando algo deja de aportar paz o de hacer bien, a veces lo más sano es dejarlo atrás y seguir adelante sin cargar con ello más tiempo del necesario. Un saludo, Orlando.

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  3. Qué difícil es a veces sacar de dentro el dolor que te causan ciertas heridas provocadas por otras personas. Pero aquí quisiera diferenciar el dolor del rencor, aunque bien es cierto que el rencor siempre va acompañado de dolor y no siempre la revés.
    Puedes no olvidar algo que te ha causado dolor (la memoria no la puedes eliminar, es inevitable) pero ese recuerdo puede ir exento de rencor.
    El rencor nunca trae sentimientos tranquilizadores, ni buenos, ni bonitos, se enquista causando más dolor que incluso la propia herida.

    Muchas gracias Angel. Un fuerte abrazo!

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    1. I fully agree with you, dear Paula, I myself do not resent anyone who has ever caused me pain, I just leave them behind me. I even still love some of them, it is not good to carry resentment in ourselves.

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    2. Con los años he descubierto que algunas heridas se cierran despacio, mucho más despacio de lo que nos gustaría, y forzarlas suele servir de poco. A veces lo único que puede hacerse es seguir caminando mientras van perdiendo fuerza por sí solas. Un abrazo grande, Paula.

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  4. The problem is that some people when you forgive them, mostly to release yourself from that burden, continue doing it again, so life shows you many times that forgiving does not always work, so you have to do what you said - just cut ties and move on. But the scars are always there and remain with you, no?
    When it comes to myself, I have, as you know, survived so much bad things,that I truly am now in that serene phase when I just do not give a damn - if a new problem pops up, who cares, we will survive it somehow, I can no longer waste myself on it.

    Sending you a hug from our secret headquarters in Central Europe

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    1. I must confess something, Dezmond. When I read lines like these, I always think about the many miles that lie behind them. Some people speak about serenity because they have read about it in a book, while others have earned it by making their way through very difficult times. You strike me as one of the latter. A huge hug, the kind that lasts eight seconds.

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  5. Perdonar es bueno, pero sin olvidar, para no tropezar en la misma piedra. Un beso

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    1. Yo cada vez tengo más dudas con esa expresión, Susana. Recordar lo ocurrido puede ayudarnos a poner límites o a tomar distancia cuando hace falta, pero cuando una herida sigue ocupando el mismo espacio muchos años después, me pregunto si realmente la hemos soltado del todo. Hay personas a las que no volvería a confiar ciertas cosas, pero tampoco me gustaría seguir llevándolas a cuestas. Un abrazo.

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  6. Coincido contigo, hay que desprenderse de las personas tóxicas pero es difícil olvidar el dolor causado. Hay personas que no tienen fin para hacer el mal y al final consiguen que te afecte. Yo siempre digo que Dios los entienda y juzgue que yo no soy quien para hacerlo.

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    1. Ojalá fuera tan sencillo como cerrar una puerta y no volver a pensar en ello, Piscis. Algunas personas dejan huellas que tardan mucho tiempo en borrarse, incluso cuando ya no forman parte de nuestra vida. A mí me ayuda pensar que bastante espacio ocuparon ya en su momento como para seguir reservándoles un rincón permanente dentro de la cabeza. Un abrazo.

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  7. Hay personas que son capaces de dañar el corazón, cerrar el estómago y flagelar el alma a uno.
    Es mejor sacarlas fuera y rezar por ellas.Pero de lejosss

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    1. No sabes la alegría que me ha dado verte por aquí. Sé que llevas mucho tiempo acompañándome y leyendo cada publicación, así que encontrar tu comentario me ha hecho una ilusión especial. Ojalá cada vez más personas encontraran esa paz de la que hablas cuando deciden rezar por alguien. Gracias por animarte a escribir. Un abrazo grande.

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  8. SIEMPRE perdono, olvido nunca. ¡Abrazo de lunes!

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    1. Cada vez me cuesta más separar una cosa de la otra, Modrina. Hay recuerdos que siguen ahí durante años, pero cuando dejan de aparecer a cada momento ya no tienen el mismo poder.

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  9. Hay situaciones que pueden resolverse.
    Y hay otras que solo prolongan el desgaste.
    Con el tiempo aprendemos que no todo está destinado a repararse, ni todos los vínculos están hechos para acompañarnos para siempre.
    A veces insistimos demasiado.
    Intentamos entender, justificar, esperar o arreglar aquello que hace mucho dejó de funcionar.
    Y mientras buscamos respuestas, seguimos atrapados en historias que ya no nos permiten avanzar.
    Por eso llega un momento en el que la decisión más valiente no es luchar más.
    Es soltar.
    No desde el enojo.
    No desde el rencor.
    Sino desde la comprensión de que algunas cosas han cumplido su ciclo.
    Porque hay nudos que se aflojan con paciencia.
    Pero también hay otros que, cuanto más intentas deshacer, más te lastiman las manos.
    Y entonces entiendes que dejar ir no siempre significa rendirse.
    A veces significa elegir tu paz por encima del desgaste.
    Elegir el presente por encima de una espera interminable.
    Elegirte a ti.
    Porque no todas las despedidas son pérdidas.
    Algunas son el comienzo de una vida más ligera, más libre y más fiel a lo que mereces.

    Hay lazos que vale la pena cuidar.
    Y hay otros que solo enseñan que también existe amor propio en el arte de soltar.

    Perdonar libera, pero permitir el daño una y otra vez esclaviza.
    No se trata de otros, se trata de ti
    y de cómo te permites que te traten.
    Un gran abrazo, te lo mereces!!

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    1. Toñi, creo que también existe otro riesgo del que se habla menos. Hay personas que saben perfectamente que una relación, una amistad o una situación les está haciendo daño y aun así permanecen ahí porque ya han invertido demasiados años, demasiado esfuerzo o demasiados sentimientos. Como si marcharse significara reconocer que todo ese tiempo fue inútil. Y no lo fue. A veces una experiencia termina siendo valiosa precisamente porque nos enseña dónde no debemos quedarnos para siempre. Estoy convencido de que el rencor daña mucho a la persona que lo alberga. Lo he vivido y lo he visto demasiadas veces. No soluciona nada, todo lo contrario, hace infeliz a quien no logra sacárselo de encima. Te mando un abrazo grande.

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  10. Tercer intento de comentario, no estoy fino hoy.
    Yo dudo de que determinadas "afrentas" se perdonen de verdad.
    Yo no he perdonado algunas.
    Ni las perdonaré.
    El rencor ha ido desapareciendo, es cierto. pero aún queda y el olvido también ayuda a rebajarlo... pero cuando recuerdo algunas cosas fríamente me enciendo.
    Vamos, más claro todavía... si alguna persona de esas necesitara mi ayuda para lo que fuera jamás lo tendría y si pudiera sin que me pasara nada los aplastaría hasta que dejaran de respirar.
    De gente muy mala estoy hablando, y sí, ya sé que aún así mejor perdonar, olvidar y todo el pack... pero no lo consigo.
    No pienso en ellos casi nunca, pero ahora al leerte me han venido a la cabeza y bueno... si hay infierno ojalá ardan eternamente.
    Saludos.

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    1. Al leerte me ha venido a la memoria una historia real que leí hace muchos años. No recuerdo los detalles exactos, pero sí la esencia. Durante una de las guerras del siglo pasado, un sacerdote se acercó a un soldado que estaba muriendo y le ofreció confesarse. El soldado le respondió que no se arrepentía de nada. Entonces el sacerdote le dijo: bueno, ¿y te gustaría tener el deseo de arrepentirte? Aquella pregunta le llegó de alguna manera y respondió que sí.
      Tu comentario me ha recordado esa escena. No porque hablemos exactamente de lo mismo, sino porque a veces todo empieza por algo tan sencillo como desear que las cosas sean distintas. Dicen que los deseos se llegan a cumplir cuando se piden con insistencia. Gracias por tu sinceridad. Sé que no es un tema fácil, también por experiencia propia. Lo que sí he comprobado es que el rencor no aporta nada bueno mientras se lleva encima y que uno respira de otra manera cuando consigue soltarlo. Nuestra paz interior vale muchísimo más. He tardado años en comprenderlo, pero hoy no tengo ninguna duda. Un fuerte abrazo, querido Xavi.

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  11. Hace siete años, tres meses y dos dias, mi ex me acusó de ser rencoroso... Bromas aparte cuanta verdad hay en lo que escribes, nada peor que el rencor para el alma es corrosibo y asfixiante, dejar ir es un buen ejercicio de autolimpieza espiritual, lo segundo sería ir a un chamán y que le haga un trabajo a esa desgraciada...

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    1. Nadie presume de ser rencoroso. Incluso diría que el rencor pasa bastante sigiloso por nuestras vidas y además nadie habla de que lo sea. Y te diré más: a veces se ha quedado tan estancado en nuestro interior que ya ni siquiera somos conscientes de que sigue ahí. Es un bicho difícil de aniquilar. Lo que vuelvo a insistir es que, cuando se consigue, la vida se ve de otra manera. Gracias por tu aportación. Un abrazo.

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  12. «Hay gente que envejece y se vuelve más serena. Y hay gente que envejece acumulando cuentas pendientes. Supongo que al final uno acaba pareciéndose bastante a aquello que lleva años alimentando por dentro.» C'est la vie

    Podria ensayar una frase como por ejemplo: depende del cristal con que se mire... o preguntarnos porque Dios permite el sufrimiento... Frente al hecho, está la esencia de cada uno.

    Seguramente, el que vivió dando por recibir primero, morirá así: esperando que el otro de para después dar el y en ese ida y vuelta, medirá todo; si el otro evoluciona, si el otro esto o aquello. Como quien dice, le cuenta las costillas..

    El rencor, vivito y coleando.. El otro, hace la suya y vos te quedas mirando.. ¡si al tipo este le dicen araña sin patas, porque no se sabe como hizo la tela! ¿Y nadie dice nada? Es la vida misma. La historia de Caín y Abel es una constante.

    Cuando al perdon uno no la o lo pide (se pide perdón, se ofrecen disculpas dice un amigo) que sea efectivo porque si no lo es, es como si uno lo entrega atado con una goma, siempre vuelve el hecho que se buscó perdonar.

    "Nos pasa casi a diario cuando, en lo personal, en lo político, en la naturaleza o en las relaciones humanas próximas, nos preguntamos por qué Dios no actúa con su poder y limpia y endereza todo lo que está sucio, enfermo o torcido en el mundo o en nosotros mismos. Y es también el argumento de muchos que dicen no poder creer en un Dios que “permite” tantos sufrimientos materiales y espirituales, tantos crímenes y tantas víctimas inocentes… Es misterio. Como el de que nos haya hecho libres. " (José María Javierre, creo lo dijo el)

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    1. Tal vez una de las cosas más difíciles de aceptar es que la vida rara vez deja las cuentas tan cuadradas como nos gustaría. Hay personas que esperan durante años una explicación, una disculpa o una reparación que nunca llega. Y mientras tanto siguen mirando hacia atrás, esperando que algo cambie. Muchas veces no podemos elegir lo que nos ocurre, pero sí lo que hacemos con ello después. Cada uno acaba mostrando lo que lleva dentro. Algunos terminan endureciéndose y otros consiguen esa paz de la que he hablado anteriormente. Un abrazo.

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  13. Has tocado un tema tremendo, Angelo...Nada más y nada menos que, el rencor, ese sentimiento que nos ha probado a todos y que hemos tratado de difuminar y erradicar...Te diré que he luchado con el rencor denodadamente. He profundizado tratando de entender el fondo del otro, comprender ciertos "arranques, egos y osadías" que duelen...y que surgen sin ser conscientes del daño que hacen...Cuesta perdonar, pero hay que hacerlo para liberarnos. ..Hace muchos años que sigo un lema, que me vale: "la vida empieza cada día" que habrás visto en alguno de mis poemas...Ello me ayuda a empezar de nuevo, a confiar, a seguir adelante creando y recreando la vida. La poesía me limpia la mente, me impulsa a sobrevolar la realidad, me salva...ni yo misma lo sé, pero es un gran regalo que me manda el cielo.
    La canción de Mercedes Sosa es muy buena y muy real, todo cambia, también nosotros mismos evolucionamos, no podemos quedarnos atrás, hay que seguir adelante.
    Mi abrazo entrañable por tus buenos temas y tu cercanía, Angelo.

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    1. Mª Jesús, me parece una suerte enorme haber encontrado algo que ayude a levantarse una y otra vez. Hay personas que encuentran ese apoyo en la fe, otras en la familia, otras en una vocación y otras, como tú, en la escritura. No todo el mundo tiene un lugar al que regresar cuando las cosas se complican.Me alegra que n tu caso sea la poesía. Un abrazo

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  14. Yo comprendo que hay ciertas cosas difíciles de olvidar, pero lo cierto es que el que vive con rencor, ha de soportar una losa bien pesada.

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    1. Trecce, también ocurre que el rencor acaba robándonos tiempo. Tiempo que dedicamos a conversaciones imaginarias, a respuestas que nunca dimos o a situaciones que ya quedaron atrás hace años. Y además nos sale demasiado caro mantenerlo. Un abrazo.

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  15. Viajar sin mochila es lo más aconsejable, dejar atrás verdaderamente todo lo que alguna vez nos hirió, un abrazo Angelo!

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    1. Totalmente de acuerdo, basta haber hecho un viaje con mochila o sin ella para entender la diferencia. Muchas gracias Mª Cristina

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  16. Debemos perdonar y también olvidar. Si no olvidamos es que no hemos perdonado. Claro, alejarnos para siempre en los casos necesarios.
    Agradecer a Dios que nos sostuvo y sostiene siempre, que nos fortalece para sobreponernos y pedir por que a esas personas les vaya bien, para que al igual, nunca nos recuerden.
    Hay que olvidar. No olvidar es rencor.
    Pues aunque olvidemos, el aprendizaje nunca se pierde y nos pondrá a salvo en futuras situaciones de riesgo, desde el inconsciente. Pero también hay que conservar la confianza en otras personas.
    Ser honestos también es muy importante, ir de víctimas a veces es mentir. Hay que asumir nuestra parte de culpa.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Sara, me he sentido muy identificado con tu comentario. No con una frase concreta ni con una idea aislada, sino con el conjunto. Te agradezco la sinceridad con la que te has expresado y el haber compartido algo tan personal. Reconozco muchas de las cosas que cuentas porque también han formado parte de mi propio camino. Por eso tus palabras me han resultado especialmente cercanas. Gracias Te mando un fuerte abrazo.

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  17. Your point about people playing the victim because it saves them from asking uncomfortable questions about themselves is incredibly profound. True forgiveness is so light, but holding onto that ledger of who wronged us is a heavy, exhausting full-time job. I love how you noted that distance is fine, but letting the anger fester is what ruins us. This was such a beautiful, necessary reminder to check what we are nurturing inside our own hearts. Thank you for writing this!

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    1. Thank you, Melody. You expressed very well an idea that I consider fundamental: one thing is remembering what happened, and quite another is making it the center of our lives. Distance can protect us, but resentment eventually becomes too heavy a burden for the person carrying it. Thank you for sharing your reflection. I'm sending you a big hug.

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  18. Pues en estas cuestiones uno es dual. No soy rencoroso, entre otras cosas porque tengo mala memoria para estas cosas. Pero también tengo claro que hay cosas que no se deben olvidar, porque como dice un antiquisimo dicho andaluz: "El que nace lechón, muere cochino..." Ante asuntos especiales, es mejor recordar. No olvidar. Para evitar que se repita lo que ya sucedió en el pasado.
    Un abrazo

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    1. Has recuperado un refrán de los que sobreviven al paso de los años porque siguen describiendo situaciones que todos reconocemos. Un abrazo.

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  19. Antes del próximo post...

    Reconozco que pensaba que en este tema habría bastante acuerdo, pero al final no ha sido así. De hecho, una buena parte de la conversación ha girado alrededor de una pregunta que sigue sin tener una respuesta única: si perdonar implica también olvidar o si hay cosas que conviene recordar para no volver a pasar por ellas.

    También me llamó la atención que casi nadie negó que ciertas heridas dejan huella. Lo que cambió fue la forma de convivir con ellas. Algunos defendisteis que llega un momento en que hay que soltarlo todo para poder vivir en paz. Otros reconocisteis que hay personas o situaciones que todavía os remueven por dentro cuando vuelven a la memoria. Y la verdad es que hubo comentarios muy sinceros en ambos sentidos.
    Otra idea que apareció varias veces fue la de tomar distancia. No para castigar a nadie, sino porque hay relaciones que simplemente dejan de ser buenas para nosotros. Más de uno comentó que perdonar no significa volver a abrir la puerta ni actuar como si nada hubiera pasado.
    También hubo espacio para el humor, porque parece que incluso hablando del rencor siempre aparece alguien capaz de sacarnos una sonrisa. Y menos mal. Entre ex parejas, refranes andaluces y alguna ocurrencia inesperada, la conversación tuvo momentos bastante divertidos para el tema que estábamos tratando.
    Y quizá eso es lo que más me ha gustado. Que no todos pensáis igual. Hubo quien habló desde la serenidad de haber dejado atrás ciertas cosas y quien reconoció que todavía sigue peleándose con alguna cuenta pendiente. Al final cada uno habla desde lo que ha vivido, y eso se ha notado bastante en estos comentarios.

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  20. Forgiveness is a good thing for both our mental and physical health. Sometimes we need to move on. What I mean to say is that forgiving someone doesn't mean we have to continue our friendship or association with the person.
    And even forgiving someone after that person may have died is also therapeutic.
    I am not saying to deliberately wait until a person dies before forgiving the person, but if the person happens to pass before this has happened, then it's good to be able to move on by allowing oneself to forgive the person rather than either holding a grudge or feeling guilty.

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  21. Hola, Angelo.
    ¿Perdonar es olvidar? No lo tengo muy claro pero no tengo duda que es más fácil y sano vivir sin rencor.
    Espero que tengas un buen fin de semana
    Te invito también a pasear por mi blog (me dicen que no salen las actualizaciones)
    Un abrazo.

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  22. Perdonar, no juzgar y aceptar es una de las claves para poder seguir viviendo lo más feliz y en paz posible... Perdonar y no olvidar continúas sin aceptar .. él remedio lo tiene el tiempo, hace que la herida duela menos pero cuando cicatriza te das cuenta que fue una experiencia más de la vida para poder ver las cosas de otra manera, que al final la lección no era solo tuya sino que era también de la otra persona.. Cuando estás en paz, tu consciencia te confirma que fue lo correcto, no tenemos la autoridad de juzgar a nadie sólo Dios puede hacerlo, quién somos nosotros? Somos más que el otro? Somos mejores?
    El perdón sirve para estar en paz con nuestra conciencia y reconocer el error, pero el que hace daño no vivirá en paz su consciencia se lo estará recordando cada día y aunque quiera olvidarlo y pase los años no podrá, querrá adornar de mil maneras el error pero ahí estará en su mente marchandolo ..
    Dios nos da nuevas experiencias precisamente para reconocer la verdad y poder solucionar el problema desde el amor y el perdón..
    Un gran abrazo mi querido Angel

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    1. Otro para tí y muchísimas gracias por tu aportación

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