Heredar el gen del "por si acaso", ese que también le pasé a una de mis hijas, tiene un precio: pasar más tiempo en los aeropuertos que los propios controladores. Pero esa hora de guardia frente a la puerta de llegadas, mientras los demás todavía están desayunando en su casa, te otorga un doctorado en observación humana.
Aquí tienes las diez situaciones que solo captas si eres de los que llegan cuando todavía no han puesto ni los escáneres:
1. El susto del desconocido
Es un clásico. Sale alguien que se parece de lejos a tu pariente, das un paso al frente, casi levantas el brazo... y resulta ser un señor de Wisconsin con una gorra de los Yankees. Te vuelves a tu sitio con cara de estar mirando el móvil, rezando para que nadie haya grabado tu amago de abrazo a un extraño.
2. El ramo de flores
Ves a alguien llegar con un ramo digno de una boda real. A los veinte minutos, el dueño ya lo lleva como si fuera un manojo de acelgas. A los cuarenta, lo usa para rascarse la espalda. Al final, las flores tienen más estrés postraumático que el que viene de un vuelo de doce horas.
3. Las maletas momia
Aprendes a adivinar el origen del vuelo por el equipaje. Si la maleta viene envuelta en tres kilómetros de papel film transparente, como si fuera un bocadillo de tortilla para la excursión, ese viene de lejos y trae regalos para toda la familia.
4. El cartelito
Están los profesionales, los de la tableta con el nombre en Arial 24, y los románticos. He visto a gente sostener carteles escritos en servilletas del Burger King. Al cabo de una hora, el brazo les tiembla tanto que parece que están pidiendo auxilio en lugar de dar la bienvenida.
5. La inspección de la madre
No falla. En cuanto sale el esperado, el abrazo dura tres segundos. Los siguientes treinta son para la inspección: "¿Esa ojera?", "¿Has comido?", "¿Esa chaqueta es nueva o es que has perdido la otra?". El aeropuerto es el único sitio donde te hacen un examen médico nada más bajar de la pasarela.
6. El compañero de columna
A la media hora de estar allí, ya has hecho migas con el que tienes al lado. No sabes su nombre, pero sabes que espera a su cuñado de Argentina y que el parking le está saliendo por un ojo de la cara. Sois compañeros de fatigas en la larga espera.
7. El carrito rebelde
Observar a alguien intentar domar un carrito de equipaje que tiene una rueda fija y otra loca es mejor que cualquier programa de humor. Hay gente que hace más kilómetros derrapando por la terminal que el propio avión en la pista.
8. El efecto pasarela
Ves salir a gente que parece que acaba de rodar un anuncio de perfume y a gente que sale con el pelo como si hubiera viajado en el ala del avión. La ley no escrita del aeropuerto dice que cuanto más planchado ibas al embarcar, peor llegas. Nadie sabe por qué. Nadie lo discute.
9. Los precios
En esa hora te da tiempo a tener hambre, sed y hasta antojo de algo caliente. Miras los precios del quiosco, calculas mentalmente lo que llevas gastado entre parking y cafetería, y llegas a la conclusión de que hubiera salido más barato mandar un taxi a buscarlos.
10. La frase del millón
Después de sesenta minutos de guardia, de pagar el parking a precio de oro y de tener las piernas como columnas de mármol, sale tu familiar y te dice: "¿Pero qué haces aquí tan pronto? Si te dije que no hacía falta...". Y tú, con toda tu dignidad, respondes: "Si acabo de aparcar ahora mismo".
A ver si la próxima espera me encuentro algo así, que entonces me voy dos horas antes.
Qué bueno Angel! Qué ingenioso este post jajajaja.
ResponderEliminarLa verdad que todas las escenas que describes son conocidas, algunas más comunes que otras, pero todas son perfectamente reconocibles.
Me ha hecho mucha gracia.
Gracias por sacarnos sonrisas. Un fuerte abrazo,
I have to admit that I have never been to an airport, but I think your post could be turned into an ensemble drama movie LOL On a sadder side, it reminded me on the airport over in Venezuela, I saw a video of passengers running away when the quake hit, so scary. Cannot even imagine how it is for the people there right now.
ResponderEliminarSending you a big hug and a cold drink in this ungodly heat.
Ya sabes que no o escribo por aquí,pero estoy tronchada , que bueno !!! que risa
ResponderEliminarJajajajaaa. Ese es Ceferino cuando va a buscar a los hijos al aeropuerto , se va 2 horas antes por si pilla caravana .Se conoce el aeropuerto de arriba abajo .
ResponderEliminarSiempre viene contándonos alguna anécdota. Bueno luego nos reímos mucho todos .
Mira, de esto, si que no sabia nada,
ResponderEliminarsaludo.