Reflexiones que nacen de vivir, pensar y seguir preguntando

27/09/2026

El Camino morirá de éxito

Joven peregrino con mochila cargada ante una ruta del Camino de Santiago en verano, con otros caminantes, maletas y una furgoneta de apoyo.

El Camino nació para peregrinar, no para vender una excursión con vieira incluida. Cada vez cuesta más reconocer lo que fue.

En 2012 hice el Camino con una de mis hijas. Fueron varias etapas durante una semana. Caminamos, nos cansamos y compartimos lo que el Camino iba poniendo delante. No recuerdo haber vuelto convertido en un santo, faltaría más, pero sí recuerdo que aquello tenía un sentido. Después llegó la enfermedad y ya no he podido repetirlo. Casi todos mis hijos lo han hecho en distintos años y quieren volver. Yo también habría querido.

El Camino de Santiago nació para peregrinar. Parece una obviedad, pero hay obviedades que conviene repetir cuando algunos se empeñan en disfrazarlas hasta que no las reconoce ni su madre. Quien se ponía en marcha dejaba durante unos días o unos meses su comodidad, cargaba con lo necesario y caminaba hacia Santiago buscando algo que no encontraba en casa.

Unos iban por fe, otros para cumplir una promesa, pedir perdón o dar gracias. También estaban quienes necesitaban silencio, poner orden dentro de sí o recuperar la paz. Para muchos, la fe es el punto de partida. A otros no se les exige tenerla antes de echar a andar. Algunos comenzaron sin creer y encontraron la fe en el camino. Otros no la encontraron, pero regresaron más serenos y con las cosas un poco más claras.

Eso era ser peregrino. Caminar hacia un lugar sagrado y tener tiempo para encontrarse con lo que uno llevaba dentro.

Miles y miles de personas lo han hecho así durante siglos. Ahí están las iglesias, los monasterios, los hospitales de peregrinos, los puentes y los pueblos que crecieron alrededor de la ruta. Reducirlos a un decorado bonito para hacerse una fotografía con cara de haber descubierto el sentido de la vida es no entender nada. Son las huellas de quienes pasaron antes con hambre, cansancio, esperanza, miedo o fe. Todo ese patrimonio recuerda para qué nació el Camino y hacia dónde conduce.

Lo que cuestiono es que se siga llamando "Camino de Santiago" a una actividad que ha perdido aquello para lo que nació.

Ahora se venden paquetes para recorrer unos días, dormir con todas las comodidades, enviar la maleta por delante y recibir sesiones de energía, magia, terapia o descubrimiento personal. Todo bien organizado y pagado, naturalmente, porque hasta el encuentro con uno mismo parece llevar ya suplemento por habitación individual. Hay furgonetas que anuncian que están para que no te canses. Solo falta que prometan llevarte también cuesta abajo por si la gravedad se pone antipática.

Dejo fuera, por supuesto, a quien necesita ayuda por edad, enfermedad o una limitación física, y a quien un día no puede más. Hablo de convertir la comodidad en programa y vender como peregrinación una experiencia pensada para evitar casi todo lo que supone ponerse en camino.

Después vienen juergas, borracheras, gritos y altavoces. Los propios vecinos denuncian públicamente lo que vienen sufriendo estos últimos años, lejos del silencio y recogimiento de antaño. Llegan a Santiago, se cuelgan la etiqueta de peregrinos y presumen de Camino. Pues no. Una juerga con etapas sigue siendo una juerga, aunque lleves una vieira colgada al cuello.

La mayoría de quienes hacen el Camino de verdad tampoco aprueba esto. Lo sé por mi experiencia y por lo que me cuentan varios amigos. Son precisamente los peregrinos quienes mejor entienden lo que se está perdiendo. La cantidad podría convivir con el Camino. El problema aparece cuando el número, el negocio y la diversión van expulsando el silencio, la austeridad, la convivencia y el respeto.

Para hacer senderismo, competir, buscar energías, organizar terapias o pasar unos días de fiesta existen cientos de rutas en nuestra geografía. No se acaban ni saliendo de casa con bocadillos para un mes. Que cada uno las disfrute como quiera. Lo que no hace falta es apropiarse del nombre, los símbolos y el prestigio de una peregrinación milenaria para vestir una excursión de algo que no es.

Han bastado pocos años para desvirtuar un legado levantado durante siglos. Una persona amiga lo resume así: "El Camino morirá de éxito". El Camino verdadero continúa vivo en muchos peregrinos, pero cada vez tiene que abrirse paso entre maletas, paquetes turísticos y ruido. Viendo algunas noticias, a muchos peregrinos de verdad se les van quitando las ganas de volver. A mí me duele, porque sé lo que vivimos y lo que todavía podrían encontrar.

A esos peregrinos que están perdiendo las ganas de volver les diría que no permitan que el ruido de ahora les robe también lo que vivieron. El Camino que conocieron no ha desaparecido del todo. Sigue en quienes lo recuerdan y lo defienden. Quienes puedan regresar, que vuelvan a caminarlo con respeto; su forma de pasar por los pueblos dirá más que todos los discursos.

No basta con lamentar lo que se está perdiendo. Hay que conservarlo mientras aún estamos a tiempo. Quien no haya sabido ser peregrino durante el recorrido, que no ose llamarse peregrino del Camino al llegar a Santiago.

Buen Camino.

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46 comentarios

  1. Es el problema de que algo se vuelva tendencia: se desvirtúa su significado, aparecen los que quieren sacar tajada, a veces incluso pone en peligro su permanencia. La vacuidad es la maldición de estos tiempos.

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    1. Mi miedo es que, cuando queramos frenar, ya no quede casi nada que recuperar. Que llegue más gente podría ser incluso bueno si se protegieran los pueblos y se pusieran límites. Pero cuando manda la caja registradora, todo lo demás acaba estorbando. Después vendrán las lamentaciones y diremos que nadie imaginaba hasta dónde podía llegar esto, aunque llevemos años viendo las señales.

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  2. Ayyy Ángel cuanta razón llevas!!
    Luis, mi marido, lleva un montón de años haciéndolo, en todos sus tramos. Este año se fue con Javi, mi yerno. Hicieron el portugués... Y lo dejaron al 2do día: creo que no se podía dar un paso, más gente que en el metro... Todos los albergues cogidos desde hace meses, los bares sin existencias... Por no hablar de la falta de silencio, recogimiento etc etc...se acabó, harán los campos de castilla de nuevo para la próxima. Ah, la culpa la tiene Instagram!!

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    1. Lo peor es que quienes llevan años recorriéndolo con respeto sean precisamente quienes acaben buscando otro lugar. Si dos personas acostumbradas al Camino deciden marcharse casi al empezar, no estamos ante una exageración de cuatro nostálgicos. Algo se ha roto de verdad. Me alegra que no renuncien a seguir andando y que para la próxima busquen una zona donde todavía puedan encontrar lo que iban buscando. Me alegra mucho verte por aquí Marta

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  3. Bravo, bravo, bravo Angel, no lo podías haber dicho mejor y más clarito, peregrinar lleva implícito una serie de actitudes que no se pueden obviar.
    Este verano en Santiago paró delante de mi una furgoneta que descargaba mochilas y maletas y se anunciaba como “Camino Cómodo”, mi cara lo dijo todo ¿desde cuando el camino es cómodo?
    Yo, que como sabes soy una enamorada del camino, me entristece muchísimo en lo que se está convirtiendo, còmo se está desvirtuando y còmo se está convirtiendo en un turismo de senderismo “barato” donde parece que lo importante es ponerse un pin y conseguir el famoso certificado llamado Compostela, aunque ese camino lo hayas recorrido en bus, con coche escoba o pernoctando en hoteles… Siento si alguien se ofende al leer mi comentario pero para mi eso no es ser peregrino, es ser caminante o senderista y para ello no tengo que irme tan lejos, me quedo en mi provincia que esta llena de senderos en medio de una naturaleza increíble.

    Podría alargarme porque este tema da para mucho, pero no se trata de eso, creo que con lo dicho y lo que tú has expuesto, es suficiente.

    Un abrazo Angel y muchísimas gracias.

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    1. Sabía que este asunto te iba a doler porque para ti el Camino nunca ha sido una colección de etapas. El reclamo que viste en Santiago resume el problema sin querer: ahora se vende como una ventaja quitar de en medio todo aquello que daba sentido a la experiencia. Cada cual sabrá cómo lo recorre, pero las palabras significan algo. El papel que se recibe al llegar acredita una distancia; no puede contar con qué actitud se hizo. Lo más triste es que quienes aman de verdad el Camino empiecen a sentirse extraños dentro de él.Gracias por toda la información que me ofreciste para crear esta entrada.

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  4. En octubre de 2018 hice el Camino Francés. Atravesaba un momento complicado de mi vida, me había tomado un año sabático y necesitaba encontrar muchas respuestas. Me hablaron del Camino y lo preparé con tiempo, pero sin ninguna prisa. Tardé más de un mes en terminarlo porque quise detenerme en su historia y pensar en todas las personas que habían pasado por allí antes que yo, cada una con una búsqueda distinta.
    Durante el recorrido conocí a otros peregrinos que también buscaban respuestas. La amistad, la ayuda y la solidaridad que encontramos entre nosotros hicieron que algunas de aquellas amistades continúen hoy. Con los años he comprobado que muchas de las cosas que comenzaron allí terminaron dando fruto.
    Llegué con una fe débil y rutinaria, y el Camino la fortaleció. No sé explicar todo lo que viví, pero sí puedo decir que en mi vida hubo un antes y un después. Ojalá el Camino no pierda su verdadera esencia.

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    1. Muchas gracias Gonzalo .Este es el Camino que yo quise defender al escribir el post. Una experiencia que no termina delante de la catedral, porque sus efectos pueden aparecer mucho después. Si hoy conservas aquellas amistades y reconoces que tu fe cambió, no hace falta explicar mucho más. Te agradezco de verdad que hayas compartido algo tan personal, porque entiendo que no es fácil ponerlo por escrito. Comentarios como el tuyo son una razón más para no darlo por perdido.

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  5. A mi no me gusta que los sitios se vuelvan tan turísticos y que descubran otros que se conocen a nivel local porque pasa lo que dijiste la tranquilidad y como estaba echo desaparece. Yo quiero empezar a hace senderismo este año y si puedo algun año hare el camino de santiago pero tanto turismo perjudica la verdad y tienes razón que las ayudas para casos como lo que dijiste es bueno.

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    1. No quisiera que esta entrada te quitara las ganas de intentarlo algún día. Empezar poco a poco cerca de casa puede ayudarte a saber si disfrutas caminando y qué buscas cuando sales. Si más adelante decides ir a Santiago, prepáralo con tiempo y procura conocer antes lo que significa esa peregrinación. Las ayudas tienen todo el sentido cuando existe una necesidad real. Lo que critico es que se ofrezcan para evitar cualquier esfuerzo. Espero que disfrutes mucho de esas primeras salidas y que algún día nos cuentes cómo te ha ido. Me ha encantado verte por aquí.

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    2. Tienes razón, lo hare si aqui lo pongo todo

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    3. Me alegra que lo tengas decidido. Cuando llegue ese momento, aquí tendrás sitio para contarlo con toda la calma que quieras.

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  6. El camino de Santiago fue en su origen un "camino espiritual" en el que también el alma recorre su propio camino para adquirir el equilibrio y la paz que necesita; para ello sobra todo lo material, sólo es necesario lo básico, el sustento para seguir adelante y seguir profundizando en el camino con paciencia, aguante y serenidad...Esa constancia la agradece el espíritu y se ensancha, siente la satisfacción de haberse esforzado, superando las inclemencias del tiempo, los recodos y las cuestas...Podríamos decir que, el camino de Santiago es un gran símbolo o metáfora de la misma vida, cada cual la recorre con unos valores humanos(si los tiene...), que le facilitan la madurez, la experiencia y hasta la sabiduría...Yo no lo he recorrido, pero he leído bastante sobre su significado y autenticidad, Angelo.
    De nuevo nos dejas un buen tema para reflexionar. Te felicito por ello.
    Mi abrazo entrañable y feliz otoño

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    1. Para mí, la parte espiritual es precisamente la que da sentido a todo lo demás. También se puede comprender desde fuera cuando uno se acerca con respeto a su historia, como has hecho tú. Caminar tantos días y aceptar lo que vaya surgiendo acaba poniendo a cada persona delante de sí misma, sin demasiados sitios donde esconderse. Esa es la riqueza que estamos dejando arrinconada. Tu pequeño paréntesis me ha hecho sonreír, porque para emprender un viaje así hace falta algo más que unas buenas botas. Un beso

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  7. No estuve, pero he oído que la gente va como por una especie de bendición para sí mismos... cuando me descubrieron un tumor benigno en la hipófisis, tenía 32 años y un niño pequeño, fui a Medjugorje... recé como pude :)) no vas a creer que se me apareció y mi tumor desapareció... ya no necesitaba tomar los horribles medicamentos como una especie de quimioterapia... simplemente desapareció... puede que exista, pero no ha crecido durante años... desde entonces creo que los milagros existen :))
    ¡Saludos de lunes para ti, Andreja!

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    1. Puedo comprender que creas en los milagros después de haber vivido algo así. Fuiste a Medjugorje con un miedo enorme, especialmente porque tu hijo era todavía muy pequeño, y lo que ocurrió después cambió tu manera de vivir la fe. Me alegra de verdad que hayan pasado tantos años sin que el tumor haya crecido y sin necesitar aquella medicación. Yo también creo que hay cosas que no podemos explicar y que solo podemos recibir con agradecimiento. Gracias por confiarme algo tan personal.

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  8. 5 cosas que el Camino te enseña sin decirte nada.

    Hay cosas que no se aprenden leyendo.
    Ni escuchando consejos.
    Ni buscando respuestas a toda prisa.

    Hay cosas que solo se entienden caminando.

    El Camino no siempre te da lo que buscas…
    pero muchas veces te muestra lo que necesitabas ver.

    Te enseña a parar.
    A soltar peso.
    A escuchar el silencio.
    A valorar cada paso.
    Y a darte cuenta de que, aunque llegues con la cabeza llena, siempre puedes seguir.

    Porque al final, el Camino no te cambia de golpe.
    Te va colocando por dentro, paso a paso.

    Y cuando miras atrás…
    entiendes que cada cansancio, cada duda y cada momento difícil también dejó marca.

    Muy interesante, hacerlo fuera de los meses de máxima afluencia.

    Un gran abrazo, querido Ángel

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    1. Para mí, esa es la diferencia entre conocer el Camino desde fuera y haberlo vivido. Puedes prepararte muy bien y escuchar muchas experiencias, pero nadie puede adelantarte lo que ocurre después de varios días lejos de tus costumbres y teniendo que convivir contigo mismo. Los cambios importantes quizá no se noten al llegar a Santiago. A veces aparecen bastante después, cuando descubres que miras algunas cosas de otra manera. Por eso me preocupa que se intente quitar del recorrido cualquier incomodidad: al hacerlo también se corre el riesgo de vaciar la experiencia.

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  9. Siempre he querido hacer el Camino y aún tengo la esperanza de que ese día llegue. Me atrae, y mucho, pero reconozco que siempre termino dejándolo para mañana. He escuchado testimonios estupendos de personas que lo han hecho, por eso me ha sorprendido un poco leerte. No tenía ni idea de que algunos tramos se hubieran desvirtuado tanto. Te agradezco que lo hayas contado. Un beso.

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    1. Me daría pena que lo que has leído te quitara ese deseo. Lo que está ocurriendo en algunas zonas no significa que todo se haya perdido. Todavía quedan recorridos y épocas en los que es posible acercarse al Camino con calma y respeto. Yo también pensé que habría ocasión de repetirlo y después la enfermedad no me dejó. Por eso, si tienes ocasión y puedes hacerlo, no lo vayas dejando demasiado. Preparándolo bien y eligiendo las fechas, aún puedes encontrar el Camino que tantas personas recuerdan.

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  10. Hice el camino en un momento más íntimo, con la magia de la soledad(aun en compañia) y el saludo peregrino. Parece que como todo ha perdido el origen. Abrazo

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    1. Recuerdo muy bien cómo mi hija y yo caminábamos en silencio durante algunos trayectos, intentando interiorizar todo lo que acontecía en el día a día. Íbamos juntos, pero aquel silencio formaba parte de lo que estábamos viviendo y nos permitía conservar un espacio propio. Un gesto pequeño bastaba para reconocerse con los demás sin romper el recogimiento. Cuando ese ambiente desaparece, no se pierde una costumbre sin más; cambia la experiencia entera. Haberlo conocido en un momento más tranquilo permite comprender mejor lo que ahora se está perdiendo.

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  11. Cuando la Fe deja de ser el propósito primero! Acá tenemos la peregrinación a la Basílica de la Virgen de Luján, en la fecha se unen muchísimas personas que la hacen como pueden, si están sanos completamente a pie y si no con ayuda, la Fe no debería ser negociada, un abrazo Angelo!

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    1. Para mí, ahí está la diferencia que no deberíamos perder: cuando la fe es el motivo, una persona puede necesitar apoyo para llegar y seguir siendo peregrina. Lo de Luján muestra que una asistencia numerosa puede conservar su sentido cuando quienes participan saben a qué van. Mi crítica va dirigida a quienes convierten una tradición de fe en un producto de consumo.Gracias María Cristina

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  12. I had to google what Camino is, never heard of it before! What a test of faith that is! Some of our people will go on a pilgrimage to the holy city of Jerusalem and will then ad a prefix hadzi to their surnames as a sign that they did it for their family and dynasty. The furthest pilgrimage I have ever went on was to the local holy spring which is situated maybe a half an hour walk from my old childhood home LOL so not far away, but for a child to walk a half an hour in ungodly August heat (there is an annual mass held there in the last week of August for my Bunjevac people and Croats) is more than enough. I do have to admit, though, that I went t here only for the sweets and toys at the surrounding fair LOL not for anything religious, although the walk was a true test of my faith in new toys and candy LOL Later on I walked on foot to school and back about 14km every day all my life, but that walk did not seem as big as that one to the local holy spring, even t though my feet still have old blisters from my school days three decades ago.

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    1. At that age, sweets and toys are powerful enough to make any pilgrimage worthwhile, so I completely understand your devotion to that little fair. Walking fourteen kilometres to and from school every day sounds far more demanding than some of the comfortable versions of the Camino I complain about. With that training, you would probably have reached Santiago before me and still had enough strength to look for the nearest sweet shop.

      Walking those stages of the Camino was one of the best experiences of my life. I did it with one of my daughters, who was sixteen at the time, and that made it even more special. We walked together, sometimes talking and sometimes in silence, trying to take in everything each day brought us.

      And since you had to google it, here is the official version with all its medals: the Route of Santiago de Compostela was placed on UNESCO’s World Heritage List in 1993; today that listing covers the Camino Francés and the Routes of Northern Spain. In 1987, it also became the first Cultural Route of the Council of Europe. Quite an impressive CV for a path that gave us blisters but still failed to add any special prefix to our surname. A hugh

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  13. A Santiago he ido varias veces pero el Camino nunca lo he hecho y no me hubiera importado hacerlo cuando era más joven, Ahora puede que sea algo tarde porque el cuerpo ya no está para esos trotes y no se si lo aguantaría. En cualquier caso estoy en completo acuerdo contigo. Mucha gente ya no va por la fe, el recogimiento o la promesa, van solo para hacerse la foto y con el mínimo esfuerzo. Es una pena que pase esto y que se desvirtúe esta ruta que tiene una antigüedad de siglos y es un recorrido cultural muy importante en nuestro país.
    En fin, nada podemos hacer contra ello, pero el expresarlo como tu lo has hecho nos hace tomar conciencia del asunto, y por lo menos, quizá un grupito, se lo replantee.
    Un abrazo grande, Ángelo

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    1. Da rabia pensar que alguien que habría sabido estar en el Camino pueda haberse quedado con las ganas, mientras otros pasan por él sin enterarse de nada. Con los años uno conoce mejor hasta dónde puede llegar y tampoco es cuestión de hacerse el valiente, porque las piernas mandan.
      No escribí esta entrada pensando que fuera a arreglar nada. Necesitaba decirlo, y comentarios como el tuyo me confirman que esta preocupación la compartimos muchos. Gracias Brurata

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  14. Ángelo, comparto bastante de lo que planteas. El Camino no es solamente una ruta ni un destino; es una experiencia interior que nació ligada al esfuerzo, al silencio, al encuentro con uno mismo y, para muchos, a la fe. Cuando la comodidad, el negocio o el ruido ocupan demasiado espacio, existe el riesgo de que se pierda parte de su esencia.

    Me ha gustado especialmente que no critiques a quienes necesitan ayuda para recorrerlo, sino la transformación de la peregrinación en un producto donde se intenta evitar precisamente aquello que da sentido al camino: caminar, compartir, cansarse, reflexionar y dejarse transformar por la experiencia.

    Y qué cierta esa frase: «El Camino morirá de éxito». Ojalá no sea así y prevalezca el respeto por un legado que ha acompañado a generaciones de peregrinos durante siglos. Mientras haya personas que lo recorran con autenticidad, seguirá vivo lo más importante.

    Un fuerte abrazo, Ángelo.

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    1. El Camino no es una oposición en la que todos deban superar la misma prueba física. Cada persona sabe lo que le cuesta avanzar y, a veces, quien necesita apoyo está poniendo mucho más de sí que otro al que le sobran las fuerzas. Por eso quise dejar esa salvedad muy clara. Meter ambas situaciones en el mismo saco sería una injusticia.Gracias Enrique.

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  15. Ahora ya es como la subida al Everest. Es cierto que todavía hay personas que lo hacen con sentido espiritual, no digo necesariamente religioso, pero para otros navega entre el snobismo y el turismo puro y duro.

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    1. A algunos parece preocuparles más cómo van a contarlo a la vuelta que lo que hacen mientras están allí. Eso explica ese aire de hazaña para presumir que rodea ciertos tramos. Si lo único que queda al regresar es poder decir yo también estuve, el viaje ha dado bastante poco de sí. Gracias Trecce

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  16. La fe mueve esos pregrinajes asi como la tradición. Buena semana. Te mando un beso.

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    1. Me cuesta imaginar que el Camino hubiera llegado hasta nosotros sostenido únicamente por el interés de conocer un paisaje. Durante siglos hubo algo más profundo empujando a tantas personas a salir de casa, y convendría no olvidarlo ahora.Un beso

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  17. Nunca he hecho el Camino. Poco más puedo decir de una experiencia directa.
    He visitado muchos lugares por los que transcurre y he charlado con peregrinos, pero lo he hecho como turista, no como peregrino, interesado en conocer lugares y monumentos.
    Un abrazo, amigo

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    1. Para mí, acercarse al Camino para disfrutar de su historia y de todo lo que se ha construido a su alrededor es una forma perfectamente válida de conocerlo. Esa visita no necesita presentarse como una peregrinación para tener valor. Tú has sabido llamar a cada cosa por su nombre, que es justamente lo que echo de menos en muchos de los que hoy dicen haber hecho el Camino. Un abrazo

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  18. No lo he hecho y ya seguro que no lo haré...
    Pero recuerdo como si las tuviera aquí a dos compañeras de trabajo, dos sinvergüenzas que se vanagloriaban de haber obtenido la Compostela haciendo trampas.
    Me irritó profundamente aquello, no sé por qué me irritó tanto.
    Recuerdo que fueron en avión, luego volvieron en taxi hasta cierto pueblo y allí mintieron y luego hicieron otra trampa.
    Ufffffffffffff, qué rabia me dio.

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    1. A mí también me habría indignado muchísimo. Hacer la trampa ya era lamentable, pero contarla después sacando pecho lo empeoraba todo. Menudas dos lumbreras: tanto ingenio para buscar atajos y tan poco para darse cuenta de que las primeras engañadas eran ellas mismas. Podían enseñar la Compostela a quien quisieran, pero sabían perfectamente que no habían hecho aquello de lo que presumían.
      Es también un buen reflejo de esta sociedad, donde parece que cualquier cosa se puede conseguir engañando. El esfuerzo se mira como si fuera cosa de ingenuos y la picaresca se celebra como inteligencia. Vaya dos peregrinas ejemplares: para la próxima pueden pedir la Compostela por internet y así se ahorran hasta el avión.Gracias Xavi por la anécdota, eso prueba que no he exagerado. Un abrazo

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  19. ¿Preferimos que hagan el camino sin saber su sentido o que no lo hagan? Supongo que lo importante es empezar a caminar… quién sabe, a lo mejor necesitan este primer contacto.

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    1. También puede suceder lo que planteas, y sería injusto cerrar esa puerta. Una persona puede ponerse en marcha sin conocer apenas el Camino y descubrir durante esos días algo que no esperaba. Si ese primer acercamiento despierta respeto y ganas de comprenderlo, habrá merecido la pena. Lo que me preocupa es que todo esté preparado para pasar por allí sin preguntarse nunca dónde se está.

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  20. Ángelo, cuando era mas joven iba a la peregrinación que se hace todo los años a la Virgencita de Lujan, era para dar gracias y pedir por la salud de la familia.
    Ahora no la hago pero la pasan por televisión y es vergonzoso, en la ruta puesto de comida, de ropa, zapatillas todo lo que te puedas imaginar y camionetas que te alcanzaban pagando el pasaje.
    Pero cada cual tiene su fervor su amor y su fe y respeto eso, lo que no respeto es cuando hacen negocio en un acto de amor, de gente que va con una fe infinita.
    Besitos y te dejo todo mi cariño, dulces sueños querido amigo

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    1. Debe impresionarte ver ahora por televisión algo que recuerdas de una manera tan distinta. Para ti estaba unido a pedir por la salud de tu familia, una razón muy seria y personal. Quienes continúan acudiendo con esa misma fe merecen todo el respeto. Lo doloroso es que otros aprovechen algo tan íntimo para ganar dinero.

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  21. Una meta diversa, e desiderata, rende il cammino meno faticoso, con il desiderio di arrivare a destinazione con tanto entusiasmo.
    Buon mese di ottobre

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    1. Per me cambia tutto quando una persona sa davvero perché ha deciso di partire. In quel caso perfino una giornata storta fa parte dell’esperienza e non viene vissuta come un fastidio da eliminare. Ti auguro anch’io un sereno inizio d’autunno.

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  22. Hola Angelo, es algo que me hubiera gustado hacer. Al vivir al otro lado del mundo siempre lo vi como algo lejano e inalcanzable, pero recuerdo con la emoción que leí en tu blog cuando lo hiciste con tu hija y narrraste las peripecias del mismo y pude ver a través de tu mirada algo del Camino.
    Abrazos

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    1. Pues me ha hecho mucha ilusión que me lo digas, recuerdo la emoción del momento, me he alegrado de verdad que fueras testigo en ese momento de nuestras viviencias. Gracias por traerlo aquí. Un beso

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