Reflexiones que nacen de vivir, pensar y seguir preguntando

18/06/2026

El plan era perfecto

Hombre de mediana edad en cocina oscura abriendo la nevera de noche, iluminado por la luz del frigorífico, con cara de pillado en flagrante.

Antes de que llegue julio, muchos hacemos un plan impecable para cambiar de vida. Lo curioso es que casi siempre falla antes de empezar.

El domingo por la noche es el momento solemne de la decisión. Con julio asomando por la ventana y el bañador al fondo del cajón mirándote con cara de "ya veremos", uno se sienta en el sofá y lo tiene claro: la dieta empieza el lunes. Y entonces empieza el plan.

Busco en el móvil "dieta para perder cinco kilos antes de agosto" con una seriedad que ni cuando toca hacer la declaración de la renta. Leo, comparo, descarto una porque prohíbe el café y hasta ahí podíamos llegar. Encuentro la buena. La que no te hace sufrir. La que funciona de verdad. La guardo, la imprimo por si acaso y la releo, no vaya a ser que se me olvide lo que acabo de imprimir. Busco también ejercicio suave, porque esto hay que hacerlo bien. Me descargo una app para contar calorías, le doy permisos, la configuro, la entiendo a medias, busco un tutorial, lo pongo, se me va el hilo y acabo viendo un documental sobre la dieta de los samuráis que no viene al caso pero oye, interesante. Busco si hay segunda parte. La hay. Son la una menos cuarto y llevo dos horas y media en esto, y todavía no he empezado la dieta pero ya sé perfectamente lo que comían los samuráis en el siglo doce, que para algo habrá servido.

El lunes va a ser distinto. Nada de abrir la nevera "solo a ver qué hay", que es la mayor mentira que se cuenta un ser humano a sí mismo desde que inventaron el frigorífico. Nada de pasar por la cocina y terminar con la mano dentro del paquete de galletas, mirar luego el paquete casi vacío y hacer el cálculo de "entre lo de ayer y lo de hoy tampoco han sido tantas". Nada de sentarse en el sofá y que aparezca de repente un bol de algo que no recuerdo haber puesto ahí, aunque me suena que he sido yo. Todo controlado, todo previsto.

Además, he diseñado una rutina deportiva impecable que combina caminar a paso ligero, estiramientos metabólicos y subir por las escaleras en lugar de usar el ascensor. Visualizo el éxito con una claridad asombrosa. Me veo completando mi circuito marcado con zancada firme, luciendo una silueta envidiable y rechazando los helados de doble bola con una sonrisa de absoluta suficiencia. El poder de la mente es maravilloso cuando estás cómodamente tumbado y todavía te queda media digestión de la cena por delante.

Me acuesto con el móvil ardiendo y la impresora todavía encendida. La versión de mí que sube cuestas sin resoplar y que no busca el ángulo bueno en las fotos ya tiene hoja de ruta. Solo queda madrugar, comer bien, moverse un poco y cerrar la nevera. Una tontería, vamos.

Pero claro, un estratega militar como mis nuevos amigos los samuráis sabe que no se puede ir a la guerra con el enemigo en casa. Así que, antes de apagar la luz, hago una ronda de reconocimiento por la cocina. Hay que "limpiar" la despensa para no caer en la tentación. Con una lógica aplastante, decido que tirar la comida es pecado, por lo que la única solución respetuosa con el medio ambiente es comérmelo todo yo. Me sacrifico. Me zampo tres yogures de chocolate que caducaban ya, un culín de patatas fritas que se estaba quedando rancio y las últimas cuatro galletas, que total, ya estaban abiertas. Me voy a la cama con la conciencia tranquila: la cocina ya es un templo zen de pureza nutricional.

El problema es que con tanta estrategia ya no me queda energía para empezar. Pero oye: los papeles están impresos. El domingo que viene los repaso.

Porque alguien tenía que ponerle música a esto.

28 comentarios

  1. Why do the samurai even need a diet, they just eat rice all day long LOL
    Your plan and intention were good, but your will betrayed you, it happens to the best of people.
    The key to every good diet is to simply have nothing to tempt you in the house, why do you have cookies, chocolates and other sugar in the house? Just kick it out, with two weeks without sugar, you should lose a few kilos at least. I lost ten kilos after cutting gluten and then five more after totally kicking out any sugar. And no, you do not go hungry without them, there are replacements for everything, healthy ones, not industrial but made at home. Start with those cookies I shared last week at Facebook :)
    In other news, I am sure you look adorably fluffy with a few pounds more, who cares, I am sure you look dandy at the beach as well :)
    I have not been to the sea for 40 years at least, such is life when you live in a country without sea LOL

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    1. Rice tends to make constipation worse. Not having at home the things kids keep asking for is impossible, at least in my house. As for sugar, we're working on it, but piano piano. I also managed to lose 10 kilos with the help of a nutritionist. I'll pay closer attention to your cooking tips on Facebook because they really do look very good, but after your warning I'll be a bit more cautious. As for the beach, I can't really do that. The sun and I have never been great friends. I'm very fair-skinned, and I've never liked going to the beach. I remember that when I was a child, before sunscreen was common and before people knew much about skin damage, I always came home badly sunburned. What I do love is walking along the beach at the end of the day, when the sun is going down. A big hug.

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  2. Jajaja, o tal vez para el siguiente verano.
    Eeey, no es verdad, hay que estar en forma. Hum... Tengo la duda sobre ¿en forma de qué? También hay círculos perfectos, hexágonos.
    Nada, te quedó muy divertido e ingenioso.
    Abrazo.

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    1. Para el siguiente verano ya tengo los papeles impresos, Sara.Para el siguiente verano ya tengo los papeles impresos, Sara. Solo falta repasarlos.Que tengas un feliz fin de semana

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  3. Como siempre muy cierto lo que cuentas .
    A mi me pasa igual ,todos los lunes por la mañana empiezo la dieta y por la noche ya me la salto , digo va un helado no me va a hacer nada .mña compenso. Y todos los días compensando .total voy a la dietista el siguiente lunes y sorpresaaaaa .

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    1. Paqui, lo peor no es la báscula ni la dietista. Lo peor es esa vocecilla que siempre aparece justo cuando uno está convencido de que esta semana sí lo va a conseguir. Un abrazo.

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  4. Es buenisimo Àngel. Es tal cual!! 😂😂

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    1. Muchísimas gracias Mercedes por dejar tu presencia tan agradecida como siempre. Un beso. Me alegra que lo hayas hecho en el blog.

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  5. Qué gracia leerte, a mi también me ha pasado. Por eso, decidí ir a un nutricionista y perdí 10 kilos en 4 meses hace ya unos 4 años. Y me quedé en mi peso ideal. Y ,ahora, intento mantenerlo. Hice un curso de alimentación y gastronomía en la universidad de la experiencia y aprendí mucho. La teoría me la se perfectamente, je, je, solo falta ponerla en práctica, mejor dicho, tener ganas de ponerla en práctica. Lo que aprendí es que se tiene que eliminar alcohol, azúcar y cenas copiosas. Comer buena proteína en el desayuno, comida y cena y muchas verduras ricas y los carbohidratos justos ,dependiendo de si se quema más o menos. Aún así sabiendo lo que se tiene que hacer , cuesta mucho . Besos.

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    1. Mª Jesús, si el conocimiento adelgazara, medio país estaría en su peso ideal. Besos.

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  6. Muy bueno. Yo estoy en dieta habitual por salud, pero de vez en cuando me doy un capricho. Un beso

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    1. Susana, además de la salud, también hay que cuidar la cabeza. Si todo fueran prohibiciones y disciplina, más de una dieta duraría exactamente dos días. Un beso.

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  7. Ángelo, este plan “perfecto” que se deshace antes de empezar está contado con tu ironía fina y tu mirada tan humana: la solemnidad del domingo por la noche, la búsqueda de la dieta ideal, la deriva hacia los samuráis, la ronda por la cocina y ese sacrificio final que convierte la despensa en un templo… pero a costa de comérselo todo. Hay humor, verdad y una ternura que asoma entre líneas. Un texto ingenioso, cercano y muy tuyo.
    Un fuerte abrazo, Ángelo.

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    1. Enrique, gracias por tus palabras. Siempre encuentro en tus comentarios comprensión, cercanía y una mirada amable hacia los demás. Un fuerte abrazo.

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  8. Muy bueno Angelo, y es verdad, nos olvidamos de cuidarnos y cuendo se acerca el verano y nos miramos al espejo surge la duda; ¿caminata y dieta?
    Que tengas suerte para el próximo verano, aunque si te decides todavia hay dos meses hasta agosto.

    Saludos.

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    1. Me temo que llevo años diciendo eso de "todavía quedan un par de meses". El problema es que los meses pasan mucho más deprisa que las buenas intenciones. Un abrazo.

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  9. No ni ná…. Como decimos por Cádiz…. Verdad, verdadera, lo de la dieta es como los buenos propósitos de primero de año, hay muy buena voluntad pero rara vez se cumplen.

    Lo del sacrificio nocturno es buenísimo jajaja.

    Muy divertido Angel, con tu simpática ironía pero plasmando una verdad como un templo.
    Un abrazo!

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    1. Paula, me temo que los buenos propósitos y yo mantenemos una relación complicada desde hace muchos años. Nos llevamos estupendamente durante las primeras horas y luego cada uno sigue su camino. Me alegra sacarte unas risas. Un abrazo.

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  10. Hay que aclarar, que uno hace dieta, en
    realidad , la dieta, la hacemos todo el año,
    lo que hacemos , es regimen, mucha gente
    se vuelve loca, empiezan en el gimnasio,con
    la idea de que si empezaron el lunes, ya
    quieren perder cuarenta kilos el martes, lo
    tengo claro, si eres de gimnasio, o
    caminata diaria, no deberias racionar lo
    que comes, con evitar el Mcdonalds o el
    Burger , es suficiente, y desde luego, debe
    primar la calidad sobre la cantidad, a menos
    que sea ensalada , fruta y verdura, lo que
    comes mas, que tengas buena noche Angel,
    un saludo.

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    1. Orlando, la impaciencia suele ser una mala compañera en estas cosas. Queremos resultados rápidos y luego llegan las decepciones. Yo también creo que los cambios que duran suelen ser los que se hacen poco a poco y sin volverse loco por el camino. Un abrazo.

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  11. Yo prefiero hacer más ejercicio que hacer dieta.
    Y no es muy inteligente porque no bajas de peso ... incluso lo contario, pero el ejercicio me regala endorfinas y me apacigua la conciencia por no bajar esos kilos que me sobran...
    Si hago dieta me pondré de mal humor, y no quiero... a ver, haría dieta si me aseguraran cincuenta años más de vida y ojo, digo vida, no de pseudovida esquelética o volver a mi juventud... pero para seguir con mi edad y hambriento, no, rotundamente no.
    Me voy a entrenar... jajajaaa

    Saludos.

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    1. Xavi, creo que estoy bastante de acuerdo con tu elección. A mí eso de pasar hambre tampoco me atrae lo más mínimo. Además, llega un momento en que uno deja de pensar en cualquier otra cosa y acaba viendo croquetas hasta en las nubes. Yo intento compensarlo con largas caminatas, pero ahora mismo, con el calor que está cayendo, me temo que tocará esperar a temperaturas más civilizadas. Y gracias por seguir pasando por aquí post tras post, que ya sabes que siempre es un placer encontrarte por esta casa. Un abrazo.

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  12. Un mensaje pleno de buenos propósitos y malísimos resultados! jajaja, copio y pego, un abrazo Angelo!

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    1. Nunca mejor definido, una frase lapidaria y certera. Un beso

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  13. Si existe la procastinacion para iniciar una dieta, es algo que se practica con mas religiosa disciplina que la dieta misma, y no es que falte motivación para iniciarla, faltara mas, pero el ancia propia del sindrome de abstencion de la comida es insuperable...

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    1. Marcos, casi todos sabemos perfectamente cuándo deberíamos empezar una dieta. Lo difícil es lograr que el que abre la nevera esté igual de convencido que el que hace planes el domingo por la noche. Gracias por seguir pasando por aquí. Un abrazo.

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  14. ¡Cuántas buenas intenciones!

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