Por qué decimos lo que decimos
Siempre ocurre cuando buscas algo muy concreto por internet. Entras con una idea clara y sales por otra completamente distinta. Una pestaña lleva a otra, luego a otra más, y cuando te quieres dar cuenta estás leyendo el origen de una expresión que llevas usando media vida sin haberte parado nunca a pensar de dónde sale. Me pasó así, tal cual. Me apareció el origen de una expresión y pensé: “Esto es carne de post de fin de semana”. Porque no sirve para nada… y precisamente por eso merece un rato.
Y ya no pude parar. Me puse a buscar algunas más. No el significado, que ese lo usamos sin pensar, sino el origen real, el porqué, la historia que hay detrás. Y como el siete es el número de este blog, blanco y en botella: siete expresiones con su origen y su explicación, a ver si alguna te saca una sonrisa este fin de semana.
La primera es “no hay tutía”. No, no es “tu tía”. La forma original es tutía o atutía, un ungüento medicinal de origen árabe. Cuando ni siquiera eso funcionaba, se decía que no había tutía, es decir, que no había solución posible. Con el tiempo la palabra se perdió y acabamos metiendo a una tía en la frase sin venir a cuento.
Seguimos con una que todos hemos sufrido alguna vez: “dar calabazas”. Durante siglos se creyó que la calabaza tenía efectos antiafrodisíacos y en conventos se usaban sus pepitas para ayudar a mantener la castidad. En el mundo rural, ofrecer calabaza a un pretendiente era una forma bastante clara de decirle que no. Así que el rechazo viene de lejos, no es cosa moderna.
“A buenas horas, mangas verdes” viene directamente de la historia. Las mangas verdes formaban parte del uniforme de la Santa Hermandad, una especie de policía medieval con fama de llegar cuando ya estaba todo resuelto. Cuando ya no hacía falta nadie. De ahí el uso actual, que sigue siendo igual de preciso.
“Poner una pica en Flandes” tampoco es exageración. Durante las guerras de Flandes, llevar tropas españolas hasta allí era una locura logística: distancias enormes, enemigos, dinero, suministros y soldados cargando con picas, armas largas y pesadas. Conseguirlo era una hazaña. Por eso hoy la usamos para cualquier cosa que cuesta un mundo.
“Hacer la vista gorda” tiene nombre propio. El almirante Horatio Nelson, ciego de un ojo, recibió en plena batalla naval una orden de retirada que no quería obedecer. Se llevó el catalejo al ojo ciego y dijo que no veía la señal. Inventó la versión elegante de mirar hacia otro lado.
“Atar cabos” viene del mundo marinero. En un barco, los cabos debían estar bien atados para que todo funcionara. Uno suelto era sinónimo de problemas. De ahí que la expresión haya pasado a significar unir datos hasta que todo encaja.
Y la última es “salvarse por los pelos”. En la historia bíblica de Sansón, su fuerza residía en el cabello. Cuando se lo cortaron, la perdió por completo. El pelo quedó asociado a ese límite mínimo entre salir adelante o caer, y de ahí que hoy digamos que alguien se salvó por los pelos cuando estuvo a nada de no contarlo.
Hasta aquí mis siete. Seguro que tú conoces más. Seguro que hay expresiones cuyo origen te sorprendió cuando lo descubriste o que siempre te han hecho gracia sin saber muy bien por qué. Si te apetece, añade alguna, comenta alguna de estas o dime cuál te ha sacado la sonrisa. Y si no, al menos que haya servido para acompañar el fin de semana.
Y como hoy va de aprender cosas nuevas, y ya nos hemos calentado bastante la cabeza, mejor hacer una pausa. Un buen café, sentarse un momento y poner este vídeo en plan divertido. Os recomiendo que lo veáis. No todo tiene que entenderse para disfrutarse. A veces basta con escuchar cómo suena.
Después de tanto aprendizaje, un buen café.
💬 Los comentarios están justo debajo. Me encantará leer tu sentir; siempre enriquecen este espacio.
Tengo un blog sobre dichos populares. https://expresiones-populares.blogspot.com/. Un beso
ResponderEliminarGracias Susana, eso es fantástico , le he dado un repaso y está genial, que tengas un feliz fin de semana. Otro beso para ti
EliminarPues sí, todo tuvo su origen hace siglos. A mí hay una expresión que me gusta mucho que es mandarle a uno al carajo. Si lo investigas verás lo que era hace mucho el carajo. Nada que ver con el significado actual.
ResponderEliminarSaludos.
Por cierto, esto del saludo vendrá del latín de los antiguos romanos, del "salutem", desear salud a los demás.
Puede ser, sí. “Mandar al carajo” parece venir del ámbito naval, porque el carajo era la cesta o cofa que iba en lo alto del palo del barco, de modo que mandar allí a alguien no era precisamente un premio. Y lo del saludo, sí: viene del latín salutem, ligado al deseo de salud. Gracias por la aportación. Saludos y Feliz fin de semana
EliminarÁngelo, qué gusto leerte cuando te dejas llevar por esa curiosidad tan tuya.
ResponderEliminarHas convertido un simple paseo por expresiones cotidianas en un viaje lleno de historia, humor y pequeñas sorpresas. Da alegría descubrir de dónde vienen esas frases que usamos sin pensar y que, vistas así, parecen guiños que nos llegan desde siglos atrás.
Gracias por este rato ligero y bien contado; uno sale sabiendo más… y sonriendo un poco también.
Muchas gracias Enrique por tus palabras. Los que escribimos sabemos que entrar en la red es encontrarse continuamente con un mundo de desconocimiento del que siempre se aprende. Lo mejor es que se encienda la chispa para crear un post, y este me pareció interesante y divertido, así que me alegro de que te haya gustado. Un abrazo y feliz fin de semana.
EliminarA mi , la que me hace gracia es,
ResponderEliminar¨lo vi con mis propios ojos¨ ...
hombre, no pedirás ojos prestados😂
buena tarde , un saludo.
EliminarJajaja, esa tiene su gracia. La he buscado al leerte y no he encontrado un origen histórico concreto como en otras del post, pero sí que es una expresión muy antigua. Ya aparece en Don Quijote y se usa como refuerzo enfático, de esas redundancias que decimos para dejar claro que algo se vio de primera mano y no porque te lo contaran. Un abrazo. Feliz fin de semana también a ti.
A veces, el origen de estas expresiones, es de lo más curioso.
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EliminarYo creo que casi nadie se plantea de dónde vienen las expresiones, porque se han colado ya en nuestro lenguaje habitual y las usamos sin pensar. Por eso llama la atención cuando conoces su origen, y algunas, al menos a mí, me sorprenden bastante. Gracias por pasarte Trecce. Feliz fin de semana.
Hi Angelo, I didn't know the origin of the sayings in your post! Thank you so much for sharing! And Orlando's comment made me laugh, so true! LOL!
ResponderEliminarThank you so much
EliminarLinda , greetings from
Canary Islands , Spain.
Thank you so much, Linda. I love that you are always here in the comments, and even more so now that I can put a face to you thanks to the photos you shared in your latest post. It really helps when bloggers have an image that others can recognize. Mine is in my avatar and also in the blog menu, right at the top, under the tab “The one who writes.” Orlando always leaves very original comments and usually brings more than one smile. A big hug, and have a lovely weekend.
EliminarTengo una duda razonable sobre el origen de "Salvarse por los pelos".
ResponderEliminarVeras, los antiguos Marinos/marineros tenian el pelo muy largo y una de las razones es que ante un posible "hombre al agua" es decir caerse por la borda al agua, en muchos casos se le agarraba por los pelos para poder recuperarlo a bordo.
Por otro lado, me gustaria saber el origen de la expresion... "ser como el Capitan Araña, que embarca a la tripulacion y se queda en tierra", cuando alguien dice algo u organiza pero se quita de en medio. A parte de esto y mas cosas felicidades, por "abrir el melon" con este post tan interesante y que puede dar tanto juego. Gracias Angel
Javier, no sabía yo que este post me iba a dar trabajo, pero está siendo de lo más aprovechable. Lo de “salvarse por los pelos” tiene varias explicaciones circulando, y la marinera que comentas no es ninguna rareza, porque también aparece repetida en bastantes sitios: esos marineros con el pelo largo, útiles a la hora de poder agarrarlos en una caída al agua, están muy presentes en esa otra versión del origen. Yo puse la de Sansón porque fue la que encontré al prepararlo, pero ya veo que aquí el mar también reclama su sitio. Y sobre el Capitán Araña, lo curioso es que no está claro que existiera de verdad como personaje histórico documentado. Más bien parece una figura transmitida por la tradición popular, aunque el dicho sí aparece recogido desde hace tiempo en formas como “el patrón Araña embarca, y él se queda en tierra”, aplicado al que empuja a otros a lanzarse y luego él se aparta con toda tranquilidad. Incluso se ha hablado de un posible capitán llamado Arana o Aranha, vinculado al reclutamiento para América a finales del siglo XVIII, pero eso ya entra más en el terreno de la tradición que en el de la prueba segura. Al final, casi ha sobrevivido mejor la expresión que el supuesto personaje. Gracias, de verdad, porque tu comentario añade una veta marinera que aquí venía muy a cuento. Un abrazo.
EliminarEl vídeo es genial.
ResponderEliminarMuy divertido.
Dan ganas de cantar con ellos... aunque en mi caso mejor no...
Buenísimo. Me ha encantado.
Me gusta saber el origen de frases como las que has compartido.
Ayudan a entender mejor las cosas.
Y me gusta también conocer el origen de las palabras.
Luego se me olvida todo... eso también.
Un abrazo.
Muchas gracias, Toro. El vídeo lo interpretan el Coro Talía y la Orquesta Metropolitana de Madrid, dos formaciones del Grupo Talía fundadas y dirigidas por Silvia Sanz Torre. El Coro Talía nació en Madrid a principios de 1996 y la Orquesta Metropolitana se fundó en 2011; desde entonces actúan juntos en el Auditorio Nacional con bastante frecuencia. De hecho, he estado buscando si hacen giras y no lo he encontrado, pero cuando vaya a Madrid, si puedo, pienso asistir, porque debe de ser muy divertido. En YouTube hay varios vídeos de sus conciertos y son geniales, igual que tus poemas diarios. Un fuerte abrazo.
EliminarLo he disfrutado, conocemos esas expresiones y hasta las usamos pero así juntas y explicadas me ha encantado. Un abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias, Ester. Es un honor recibir una alegría así de alguien que casi a diario nos deleita con otras originalidades bien tuyas. La verdad es que lo disfruté mientras lo preparaba. La tentación era alargarlo, porque todas eran muy interesantes, y estuve un montón de tiempo enganchado buscando otras. Un abrazo. Feliz fin de semana espero que primaveral.
EliminarComo lingüista y profesor de castellano durante muchos años, solía en tiempos del BUP y el COU -luego fue imposible- proponer el análisis y comentario de muchas expresiones cuyo sentido no se conoce. Algunas de estas las sabía. La que me llama mucho la atención es la de no hay tutía. Cada vez se utilizan menos frases hechas porque la lengua se empobrece y se esquematiza. De pequeñas, con mis hijas revisábamos refranes, las voces de los animales, frases hechas, poemas, etc, para que no se perdiera la riqueza de la lengua. Todavía lo recuerdan. Muchas gracias por tu aportación, curiosa e interesante porque es bien cierto que se utilizan sin conocer su sentido. Desconocía la de dar calabazas. Lo pensaré dos veces cuando hago crema de calabaza por las noches, jajaja. Un cordial saludo.
ResponderEliminarMuchas gracias, Joselu. Viniendo de alguien que ha dedicado tantos años a enseñar lengua, me halaga especialmente que lo hayas disfrutado, pero lo que más me ha gustado de tu comentario es esa escena familiar que compartes. Me ha encantado imaginar esos momentos con tus hijas repasando refranes, voces de animales, frases hechas o poemas, porque ahí hay una forma muy valiosa de enseñar y de transmitir amor por la lengua. Con los míos también he tenido rutinas parecidas, y todavía hoy salen en muchas conversaciones familiares, muchas veces con anécdotas y risas al recordar lo que surgía a partir de una palabra, una expresión o un refrán.
EliminarAdemás, en un idioma como el nuestro, que es de los más ricos del mundo, todo eso tiene aún más valor. Cada expresión arrastra historia, costumbres, giros antiguos y formas de mirar la realidad que han ido pasando de una generación a otra. A veces parece una frase cualquiera, pero detrás hay mucho más de lo que imaginamos. Por eso disfruté tanto preparando este post, porque al empezar a buscar una, iban saliendo otras y todas tenían algo. Y leer un comentario como el tuyo siempre es un gusto. Muchas gracias, como siempre, por todo lo que aportas. Un cordial saludo.
Buenos días Ángel gracias por esa gotita de humor y sabiduría, dicen que cada día se aprenden cosas nuevas y que cierto es. Buen fin de semana un abrazo 🥰
ResponderEliminarMuchas gracias, Brigi. Eso es lo bueno de estas cosas, que uno empieza por simple curiosidad y al final siempre se lleva algo que no sabía. Feliz fin de semana y a disfrutar de la primavera que ya asoma
EliminarUn viaggio curioso tra parole e storie dimenticate, che dimostra quanto anche il linguaggio sappia sorprenderci.
ResponderEliminarBuon fine settimana e un saluto
Grazie Silvia ancora una volta per il tuo commento. Immagino che ogni Paese abbia le sue espressioni, perché alla fine anche la lingua conserva la storia e l’umorismo di ogni luogo. In italiano ce ne sono alcune molto simpatiche che mi fecero sorridere quando le imparai a Roma, come “in bocca al lupo”, che si usa per augurare buona fortuna, oppure “piantare in asso”, che equivale più o meno a lasciare qualcuno in asso. Un saluto e buon fine settimana.
EliminarPor aquí, ante ciertos problemas de muy complicada solución, se solía decir: "Esto no lo arregla ni Moyano el Latonero"... Un día, busqué no sé donde y resultó que ese tal Moyano había sido un personaje real, de otros tipos, muy hábil para arreglar desperfectos en los cacharros de todo tipo...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Excelente post. El origen de los dichos, en muchos casos, ninguna relación tiene con el uso que le damos después. Es muy interesante conocer su significado original, sobre todo en casos en que los decimos muy inocentemente y nada de inocente tiene el tal dicho.
ResponderEliminarUn abrazo.