Reflexiones que nacen de vivir, pensar y seguir preguntando

04/12/2025

Pequeñas tonterías que arreglan el día

Inventario de placeres inútiles | Pequeñas cosas que hacen grande la vida
Hombre con gesto divertido

Pequeños gestos que no sirven para nada pero que te arreglan media tarde.

Hay días en los que uno se da cuenta de que lo mejor de la vida no sirve absolutamente para nada. Y, curiosamente, es justo lo que más disfruta. No hablo de grandes placeres, sino de esos microgestos domésticos que no cambian el mundo pero te reconcilian con él.

Por ejemplo: comprobar tres veces si cerraste la puerta. Porque una nunca es suficiente y dos tampoco. A la tercera aparece la paz interior y el síndrome del cerrajero amateur.

Mirar por la mirilla después es un clásico. No esperas a nadie pero verificas por si la puerta tiene voluntad propia. Ese segundo de espionaje absurdo es oro puro del miedo cotidiano.

Pisar una baldosa que suena y volver a pisarla es otro ritual universal. Ensayo general para un musical sin presupuesto. Y qué gusto da.

El arte de guardar un tornillo por si acaso es patrimonio de la humanidad. Nadie sabe de qué era. Probablemente ni tú. Pero lo guardas con una fe casi teológica.

Comerte una aceituna antes de poner la mesa tampoco se queda atrás. Más que un aperitivo es un rito mediterráneo que anuncia la felicidad.

Enderezar un cuadro torcido medio milímetro te convierte en arquitecto emocional. Nadie lo nota. Pero tú sí. Y basta para sentir que has alineado Júpiter con Saturno.

Apretar el botón del ascensor aunque ya esté iluminado es puro poder simbólico. El ascensor sube porque tú lo ordenas. Y punto.

Guardar un envoltorio bonito es otro misterio. Jamás lo usarás. Pero ahí queda, por si un día apocalíptico necesitas envolver algo del tamaño de una gominola.

Abrir un cajón sin buscar nada es arqueología doméstica. Descubres reliquias que deberían estar en un museo de la nostalgia.

Abrir la nevera sin hambre es investigación científica. Porque quizá haya aparecido mágicamente algo nuevo desde la última vez que miraste.

Mirar el reloj y olvidar la hora al instante es otra destreza humana. Memoria de pez pero con elegancia.

Decir listo sin haber hecho nada es nuestro superpoder secreto. Un gesto que define a la humanidad.

Y lo curioso es que podríamos seguir todo el día: hay miles de estas pequeñas rarezas cotidianas que compartimos sin saberlo. Gestos diminutos, manías de andar por casa, tics que nadie enseña pero todos practicamos… y que, si nos detenemos un segundo, es imposible que no nos arranquen una sonrisa. Al final, en esas cosas tan simples es donde descubrimos que no estamos tan solos como creemos. Y si tienes por ahí alguna de esas manías gloriosamente inútiles que te alegran el día, suéltala sin miedo: este museo de rarezas humanas siempre admite nuevas piezas.

Miniatura del vídeo

La banda sonora perfecta para reírte de la vida.

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4 comentarios

  1. *Llegar a una habitación y no recordar para qué ibas, teniendo que deshacer el camino recorrido hasta más de una vez.
    *Doblar una servilleta usada ante de echarla al cesto de ropa sucia.
    *Colocar los cojines del sofá, cada vez que alguien se levanta…
    *Volver al coche aparcado para comprobar si lo habías cerrado…

    Así a voz de pronto se me ocurren esos, pero seguro q pensando un rato escribiría muchos más toc… jajajajaja

    Gracias Angel por sacarme una sonrisa. Un abrazo

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  2. - El volumen de la tele siempre tiene que estar en un número par
    - contar las escaleras mientras las voy subiendo
    - cortar el sándwich en diagonal porque pienso que es más grande
    Y alguna más que habrá por ahí y ahora mismo no me acuerdo 🤣🤣

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  3. Como se saca las velitas que caen en el cajón. yo se lo vi acer. austed a San Antonio pero no se se lo agradecería un Saludo 👋

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  4. En la Nevera tengo siempre tres botellas, en la parte de la puerta en vertical, para tener siempre agua fria, pero es importante coger la primera y cuando se esta terminando rellenarla y mover la fila, para que la segunda ocupe su puesto, la tercera pase a ser segunda y la que se rellena ocupe el tercer lugar.

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