Voy a compartir con vosotros una tradición que se ha creado en nuestra familia los sábados que consiste en encender una vela durante todo el día ante una imagen de la Virgen para pedir por todos los sacerdotes y almas consagradas a Dios que conocemos. Cada vez que nos percatamos de la luz intentamos mencionar personalmente e interiormente a la persona que ha elegido este camino para servir a Dios. ¡Cuántas veces nuestras plegarias, pueden ayudarles en momentos críticos y de soledad! Os invitamos a copiarnos. Os dejo un vídeo de un grupo juvenil Filipino que canta el Magnificat a capella de una forma muy original.
No hay comentarios
Publicar un comentario
Los comentarios son la mejor parte de esto. Si algo te ha movido, te ha irritado o simplemente quieres añadir algo, este es tu sitio. Solo te pido lo mismo que yo me comprometo a darte: respeto, buena fe y ganas de entenderse.