Un mes nada original
Febrero es ese mes que siempre pilla a la gente diciendo lo mismo, pero con mejor humor que en enero. “Qué bien, febrero”. Y alguien aclara: “que es más corto”. Y otro remata: “y se cobra antes”. En menos de diez segundos el mes queda presentado y aprobado por mayoría. Después llega la duda habitual: cuántos días trae este año. Porque nadie lo sabe nunca, ni aunque lo haya mirado el febrero pasado.
Esa conversación aparece todos los años en algún sitio: en la oficina, en una comida familiar, en la cola del súper. Alguien dice “este año son veintinueve”, otro responde “no, este no”, y un tercero asegura que depende de cómo caiga el año, aunque no tenga muy claro de qué depende. Al final alguien mira el móvil. Veintiocho. Tema cerrado.
Y cuando parece que febrero ya no da más de sí, llega San Valentín. El día que divide al personal con una eficacia admirable. Los que no lo celebran explican con convicción por qué es una tontería. Los que sí lo celebran dicen que no es para tanto. Algunos juran que no hacen nada especial mientras buscan restaurante. Febrero puede ser corto, pero en eso se las apaña bien.
Con ese contexto, el finde se decide rápido. No hay grandes debates ni planes épicos. Se tira de lo que apetece y funciona. Algo para ver, algo para leer, algo para escuchar. Y si cae un documental, cae.
Recomendaciones para un finde de febrero
Película: Aprender a soltar, dirigida por Josephine Bornebusch (Netflix). Una historia íntima, contada sin prisas, que va entrando poco a poco. Es un drama que crece con calma y te mantiene atento hasta el final. No es una película cómoda ni ligera: entra en conflictos muy reales y en decisiones que duelen. Hay momentos tensos, discusiones y silencios incómodos. Merece la pena verla.
Tráiler de Aprender a soltar
Libro: Por qué dormimos, de Matthew Walker. Te hace replantearte muchas cosas que dabas por normales. Vas leyendo y piensas que igual llevas años haciendo el tonto con el sueño. Se entiende bien, no es pesado, y cuando lo acabas ya no te acuestas igual. Para bien o para fastidiarte un poco la conciencia.
Portada de Por qué dormimos
Documental: Super/Man: La historia de Christopher Reeve (Movistar+ / HBO). Un retrato honesto, visto desde la persona y no desde el mito.Tiene momentos duros, otros muy humanos, y no va a buscar la lágrima fácil. Cuando termina, te quedas un rato en silencio, que ya dice bastante.
Tráiler de Super/Man: La historia de Christopher Reeve
Música: Sophie Zelmani. Canciones tranquilas, sin artificios ni estridencias. Me gusta porque son sencillas y agradables de escuchar, perfectas cuando buscas un rato de calma. Nunca me defrauda. Hoy elegí una al azar y, como casi siempre, funciona. Con ella es difícil equivocarse.
Sophie Zelmani para tardes tranquilas de febrero
No es una lista con intención. Es por si este finde tranquilo apetece algo de esto.
Si este finde solo haces una cosa, que sea darle al play.
Febrero también baila, aunque no lo parezca.
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💬 Me encantará leer tu sentir en los comentarios, siempre enriquecen este espacio.
Febbraio passa in punta di piedi, ma tra ironia quotidiana e piccoli consigli sinceri riesce sempre a farsi ricordare.
ResponderEliminarUn caro saluto
Ciao Silvia, che bello rivederti da queste parti. Grazie per essere passata e per aver lasciato il tuo commento, è sempre un gesto che si apprezza. Febbraio ha questo lato leggero che invita a dire le cose così, senza pensarci troppo. Un abbraccio grande.
EliminarFebrero es además el mes en el durante tres días los hombres tenis toda la razón, el 29, el 30 y el 31. Un abrazo
ResponderEliminarJa,ja Ester, menuda carcajada me has hecho soltar. Nunca había escuchado un golpe de efecto así de original. Me ha encantado . Me lo apunto para los años bisiestos que has incluido. Feliz Fin de semana.
EliminarAngelo, me ha gustado mucho tu texto sobre febrero, ese mes corto y algo desvaído que parece pasar de puntillas entre los rigores de enero y los impulsos de marzo. Has sabido captar su ser provisional, su tono de espera, con una ironía suave y una mirada compasiva hacia esos intercambios triviales que, sin darnos cuenta, nos definen como comunidad: “¿tiene veintiocho o veintinueve?” —esa duda cíclica que devuelve a la gente su condición de humana, distraída y risueña. Tu texto huele a vida cotidiana, a oficina, a otoño que aún persiste en los cristales, pero también a cierta ternura hacia lo que no pretende trascender.
ResponderEliminarEste febrero mío será discreto, como corresponde al mes. Quiero hacer alguna ruta por la sierra, salir con Rosa Mari a celebrar su cumpleaños —quizás a un lugar pequeño, con buena comida y sin prisas—, leer sin apuro el ensayo de Daniel Gilbert, Tropezar con la felicidad, y dejar que los días transcurran sin exigirme grandes gestas. Te agradezco tus recomendaciones, que siempre orientan; me acompañan como señales en la niebla. En febrero, más que nunca, uno agradece lo sencillo: una buena película, un libro sereno, un paseo sin rumbo. Saludos.
Gracias, Joselu. Me gusta que te hayas adaptado a esta casa y que comentes con la libertad que te caracteriza. Me gusta porque siempre hablas desde la sinceridad y compartes anécdotas concretas. Aunque suene un poco prepotente, lo que más me gusta de mi blog es ese enriquecimiento que aportamos todos, con visiones distintas y experiencias diversas. Esa “discreción” tuya en febrero muestra unas elecciones magníficas. En cuanto a las recomendaciones, como siempre digo, son las que me han gustado a mí; si le sirven a alguien, estupendo. La película es de hace unos años, pero me sorprendió. Feliz fin de semana.
EliminarSe agradece , que con la agitera de
ResponderEliminarSan Valentin y los caranavales , se
agradece , un saludo.
Gracias, Orlando, por tu visita. Seguro que febrero te traerá muchas más cosas que harán que pase aún más deprisa de lo que ya lo hace. Feliz fin de semana.
EliminarFebrero es el mes que me recuerda que los años pasan volando, de Navidad a Febrero en un abrir y cerrar de ojos. Nunca me gustó tanto San Valentín como ahora que no tengo pareja. hay que disfrutar esos días señalados porque y aunque les pese a quienes sueltan el discurso capitalista/comercial, nos recuerda que sí somos importantes en la vida de alguien y cómo lo manifiesta es un buen indicador. Me gusta Febrero porque abre las puertas a un Marzo lleno de luz. La peli la empecé a ver y no conseguí terminarla. El libro me lo apunto porque duermo fatal, el documental me va a dejar mal cuerpo, lo veo, preciosa canción. Y bailar siempre! Gracisa por las recomendaciones.
ResponderEliminarGracias, Aina, por pasarte y dejar un comentario tan completo. Siempre es un placer tener a alguien que escribe en un blog entre los comentaristas y, además, tu visita me da la oportunidad de conocer el tuyo, que visitaré. Todo tu comentario me ha transmitido optimismo y eso siempre es genial. Te aconsejo de nuevo la peli hasta el final, porque da un giro inesperado; al menos para mí fue así, y hay diálogos muy buenos. Lo dicho, encantado de darte la bienvenida al blog. Feliz fin de semana.
EliminarBuenas recomendaciones para este mes de febrero. Remataré estas tardes lluviosas también con un pocobde música. No me gusta el sonido de la lluvia, aunque a los Creedence les resulte motivadora.
ResponderEliminarYo espero el Día de San Valentín, no para celebrarlo sino para colocar mi entrada alusiva. Es importante tener siempre un motivo para seguir en la brecha.
Un saludo
Gracias, Cayetano, por pasarte y dejar tu comentario. Me ha sacado una sonrisa lo de la lluvia y Creedence, no a todos nos motiva igual ni mucho menos. Al final cada uno encuentra su empujón donde puede, aunque sea en una entrada pendiente o en un rato de música. Un saludo y feliz fin de semana.
EliminarFebrero es un mes famélico de días que tiene a San Valentín como joya de la corona.
ResponderEliminarCada cuatro años saca pecho pero luego vuelve a su raquitismo.
El carnaval intenta animar el mes pero no siempre lo consigue.
En Barcelona suele hacer bastante frío a finales de febrero no sé si por venganza del mes al no sentirse querido o por maldad congénita.
La película es buena. Me gustó mucho. Sencilla y con buen mensaje.
El libro y el documental me los apunto como pendiente.
Y no conozco a Sophie Zelmani hoy la escucharé...seguro que la encontraré en Spotify.
Gracias por las recomendaciones.
Toro salvaje, sabía que febrero contigo no iba a salir ileso. Entre meses famélicos, raquitismos varios y venganzas climáticas, al pobre no le dejas ni una. Me alegra que la peli te haya encajado y que el resto quede en la lista, ya sabes que no todo acierta a la primera. Lo de Sophie ya me dirás si te convence o la devuelves a Spotify sin miramientos. Un saludo y feliz fin de semana.
EliminarMe ha gustado muchísimo como canta Sophie Zelmani.
EliminarSe queda entre mis preferidos.
Gracias otra vez.
Feliz fin de semana.
¡Es fantástica! Gracias por decírmelo
EliminarGracias Angel por tus recomendaciones. Para mi Febrero siempre fue un mes bisagra entre las vacaciones de Navidad y las de Semana Santa (se nota que soy maestra) y además con el puente o acueducto, en ocasiones, de la fiesta de la comunidad autónoma, con lo cual siempre lo he recibido con agrado.
ResponderEliminarLa película ya la vimos hace un tiempito, reconozco que me costó entrar en ella, incluso estuve a punto de dejarla sin acabar, pero seguí y me alegré de continuar hasta el final, porque el mensaje que transmite me gusto mucho.
El libro me inspira mucho, voy a ver si lo busco.
Gracias por el resto de las recomendaciones tanto el documental como la música, tus sugerencias siempre son muy valiosas para mi.
Un abrazo. Feliz finde!
Paula, gracias por estar siempre y por comentar con ese punto tan tuyo que ya es marca de la casa. Lo de febrero como mes bisagra solo se le ocurre a una maestra, y además explicado así, con calendario y puentes incluidos. Lo de la peli me resulta muy reconocible, porque a más de uno nos ha pasado eso de estar a punto de dejarla y acabar alegrándonos de seguir. Como le he dicho a Aina, el giro inesperado que da la película hizo que me emocionara en su final. Y si el libro acaba cayendo, ya me dirás si te ayuda a dormir mejor o, al menos, a pensarlo con más calma. En realidad tengo que leérmelo yo también, pero mi hijo tiene la culpa de que lo haya traído aquí, porque no paraba de explicarme los beneficios de aplicar lo que estaba leyendo. Un abrazo grande y feliz fin de semana.
EliminarÁngelo, qué gusto leerte en este febrero que, como bien dices, nunca sorprende, pero siempre se las arregla para tener su propio carácter. Me ha encantado cómo retratas esas conversaciones repetidas que todos hemos tenido alguna vez, ese debate absurdo sobre si este año toca veintiocho o veintinueve, y cómo al final siempre hay alguien que mira el móvil y cierra el asunto con la misma solemnidad con la que se firma un tratado de paz. Tienes una habilidad especial para convertir lo cotidiano en algo reconocible y casi entrañable, como si nos recordaras que la vida también se sostiene en esos pequeños rituales que repetimos sin darnos cuenta.
ResponderEliminarTu manera de presentar el mes, con esa mezcla de ironía suave y observación fina, hace que uno entre en el texto con una sonrisa. Y cuando pasas a las recomendaciones, el tono se mantiene igual de cercano. La película que propones parece de esas que se cuecen a fuego lento, que no buscan el impacto fácil sino la verdad de los personajes. El libro de Matthew Walker es un clásico moderno para quienes llevamos años durmiendo regular y creyendo que es normal, así que agradezco el recordatorio. El documental sobre Christopher Reeve promete ser de esos que dejan un silencio necesario, de los que invitan a mirar la vida con un poco más de respeto. Y Sophie Zelmani, qué acierto. Su música tiene esa calma que no se impone, que acompaña sin pedir nada a cambio, perfecta para un febrero que pide tregua.
Lo que más me gusta de tu entrada es que no pretende ser una guía ni una lista de deberes, sino una invitación amable a bajar el ritmo. Febrero no necesita grandes gestas, como bien dices. A veces basta con una película que te remueva, un libro que te haga pensar, un documental que te deje en silencio y una canción que te acomode el ánimo. Y tú lo cuentas con esa naturalidad que convierte tu blog en un lugar donde uno siempre encuentra algo que le hace bien.
Gracias por este post tan honesto y tan humano. Un abrazo grande, Ángelo.
Gracias, Enrique. Te has currado bien el comentario; uno de esa envergadura merece leerlo con atención. Siempre tienes palabras amables y serenas, de esas que transmiten paz, y eso hoy en día es muy de agradecer. Un poco así es febrero: pasa con suavidad, sin nada especial, y por eso se me ocurrieron esas recomendaciones sencillas. Me alegra que te guste entrar por aquí; eso ya es motivo suficiente para seguir escribiendo. Un abrazo y gracias por estar fielmente desde que entraste por primera vez. Feliz fin de semana.
EliminarCuando encuentro un pasaje que me gusta en un libro a veces lo marco con lápiz. A veces es algo humorístico que me parece genial. Pero no puedo hacerlo en los blogs y por eso muchas veces no comento. No tengo esa habilidad, o delicadeza o lo que sea de hacer un comentario florido sobre algo que en realidad es tan cotidiano, solo que lo han relatado de forma especial. Quisiera hacerle una marca de lápiz pero no puedo. Es el caso de los dos primeros párrafos de esta entrada. Me he reído de lo lindo, sobre todo cuando leí: "En menos de diez segundos el mes queda presentado y aprobado por mayoría". O las discusiones por 28 o 29. Es para reírse de uno mismo y los demás. Juntos. Reirse "con" nosotros, jaja. Cuando transitamos esas cotidianeidades tan poco sublimes tengo sentimientos encontrados: "cómo hablamos de más", pienso por un lado; "pero qué tiernas criaturas somos", completo; "siempre quejándonos de pavadas", pienso por un lado; "pero es tan natural como la vida misma compartir esas inquietudes", agrego.
ResponderEliminarGracias, Juan Ignacio. Precisamente porque dices que te cuesta comentar, este mensaje tiene todavía más valor. A mí me parece un comentario muy loable y una aportación muy interesante, porque nace de una lectura atenta y sincera. No hace falta delicadeza ni floritura cuando alguien se toma el tiempo de decir por qué algo le ha hecho reír y reconocerse. De verdad, gracias por escribirlo así. Un abrazo y feliz fin de semana
EliminarHola Angelo, febrero siempre me deja la sensación de que "pasó volando". Es increíble cómo un par de días hacen esa diferencia.
ResponderEliminarTomo nota de la película, la acabo de marcar en Netflix para tomarla en cuenta.
Me encanto el vídeo de los bailarines! Muy ágiles y divertidos!
Un abrazo y buen finde!
Hola, Soñadora.
ResponderEliminarEso de que febrero “pasa volando” lo has clavado, a mí me deja exactamente la misma sensación. Me alegra saber que ya has marcado la película en Netflix y que el vídeo de los bailarines te haya gustado, porque la idea era justo esa, algo ágil y divertido. Gracias por pasarte y por contarlo.
Un abrazo y buen finde.
Para mí, febrero es un mes como cualquier otro... Bueno, quizás no este actual, que con tantas lluvias nos está obligando a estar encerrados más que lo usual. Por lo demás, como uno tiene sus aficiones musicales, de lectura y de cine, que nos ayudan a salir adelante. Amén de esta cosa de internet.
ResponderEliminarNunca me he preocupado de si febrero tiene 28 o 29 dias. No reparo en esas cosas, siquiera.
Un abrazo, amigo
Ildefonso, no ando lejos de tu punto de vista. Música, libros y cine siempre terminan siendo un refugio, sobre todo cuando el tiempo obliga a quedarse más en casa. Al final son esas pequeñas cosas las que ayudan a llevar mejor los días, sin pensar demasiado en el calendario. Mucho ánimo por la situación que estáis viviendo en Córdoba con tanta lluvia. Ojalá pase pronto. Un abrazo.
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